«Nos han hecho una faena con el cambio»

La nueva parada de Dbus del paseo de Errotaburu, junto a la sede de Fremap, está a unos 100 metros de distancia de su anterior ubicación. / D. S.
La nueva parada de Dbus del paseo de Errotaburu, junto a la sede de Fremap, está a unos 100 metros de distancia de su anterior ubicación. / D. S.

Los vecinos de Errotaburu critican el reciente traslado de lugar de la parada de Dbus

DANI SORIAZU SAN SEBASTIÁN.

El dicho de que nunca llueve a gusto de todos se hace realidad con la práctica totalidad de actuaciones que lleva a cabo el Ayuntamiento. Y en esta ocasión le ha tocado el turno a los vecinos de Errotaburu con las obras de reordenación del paseo que vertebra el acceso a esta zona del barrio del Antiguo y que discurre entre las torres de Hacienda.

El objetivo de estos trabajos es el de mejorar la seguridad de los peatones mediante la instalación de nuevos semáforos y el traslado de las paradas de autobús existentes. Y es este último aspecto el que no termina de convencerles. «Es incomprensible»o «nos han hecho una faena» son sólo algunos de los comentarios que se pueden escuchar si uno se acerca a hablar con los vecinos.

La modificación que ha generado la discordia ha sido la reubicación de la parada de Dbus en sentido al centro de la ciudad y que estaba ubicada frente al bar Iñausti. Desde hace unos días la marquesina del nuevo emplazamiento se encuentra a unos 100 metros de distancia, a la altura del centro Fremap. A simple vista parece un cambio sin mayor importancia, pero al parecer la tiene, y mucha, para los vecinos.

«La nueva parada está más expuesta al viento, lluvia y frío. Antes nos podíamos guarecer en los bajos»

Movilidad defiende la actuación como parte del plan para mejorar la seguridad de peatones

«Quitando los meses de verano, en esta parte del barrio el frío y la lluvia entran de lo lindo. Y resulta que en la antigua parada podíamos guarecernos de las inclemencias en los bajos del edificio contiguo, junto al bar. Y ahora en cambio, en la nueva ubicación no podemos, hay una barandilla, además de ser un acceso elevado», expone Miguelo Pérez, quien desde hace años ejerce de portavoz de los vecinos. «Si por mí fuera, hacía que lo echaran marcha atrás», sentencia. Un cliente que entra a la librería que Pérez regenta en esta misma calle opina lo mismo nada más escuchar la conversación sobre el tema. «Todo el mundo dice lo mismo», añade.

Los cambios fueron anunciados por el departamento de Movilidad el pasado mes de agosto. Tras unos meses de retraso, a mediados de marzo los operarios municipales comenzaron a ejecutar las obras de reordenación del paseo de Errotaburu. Los trabajos contemplan la instalación de cuatro nuevos semáforos para vehículos-dos en cada sentido- y otros dos para peatones y ciclistas a la altura del paso de cebra que conecta este paseo con la calle Xabier Lizardi. Es una de las soluciones que se plantea para rebajar la velocidad de los vehículos que circulan por esta vía, tanto sentido Zuatzu como Centro, y mejorar la seguridad de los peatones.

Vieja reivindicación

Esta era una reivindicación que venían realizando los vecinos del barrio desde hacía tiempo. Los cambios que efectúa el Ayuntamiento también afectan a las paradas de autobús de ambos sentidos. De esta manera, en el tramo que va en dirección a Zuatzu, la actual parada de Dbus se ha desplazado unos metros atrás para ocupar el lugar donde hoy se encuentra la zona de carga y descarga y una plaza de aparcamiento para minusválidos. Esta medida consigue, según Movilidad, que los conductores que van en este sentido puedan tener más visibilidad antes de llegar al paso de cebra, donde los vecinos aseguran que «se ha producido más de un susto». El espacio de la parada será aprovechado para nuevas plazas para motos y para recolocar la de discapacitados.

«Con este cambio estamos de acuerdo, creemos que es beneficioso», señala Miguelo Pérez, quien insiste en que es la modificación en el otro sentido es lo que les va a llevar por la calle de la amargura. En ese tramo se ha eliminado el parking de motos, que se ha convertido en acera y alberga la nueva marquesina.

Mientras esté parado recogiendo viajeros, el autobús que vaya en dirección al centro ocupará uno de los carriles del paseo, algo que obstaculizará el flujo de vehículos por esta vía, sobre todo en horas puntas cuando la frecuencia de las líneas de Dbus es mayor. Una medida deliverada para influir en la velocidad de bajada de coches desde Zuatzu.

«Puedo entender que haya que ralentizar el tráfico en beneficio de los peatones, pero con el cambio de parada no lo van a conseguir», asegura Pérez. Según él, más bien lo contrario: «Se van a formar atascos importantes por el autobús».

«Creemos que es lo mejor»

Por su parte, la concejala de Movilidad, Pilar Arana, defiende la medida. «Creemos que la mejora de la seguridad de los peatones se consigue con esta actuación», señala. Asume que los coches van a estar más incómodos circulando, sobre todo cuando coincidan con el autobús, pero señala que ello forma parte del plan. «La idea es que muchos de los coches que vienen de Zuatzu y que se encuentren con esa congestión utilicen la otra salida que tienen y que conecta directamente con El Infierno».

En cualquier caso, Arana pide paciencia. «Vamos esperar a ver cómo funciona, y en cualquier caso se puede ajustar», anuncia. No obstante, añade: «Nunca hay soluciones mágicas, pero creemos que ésta es la mejor».

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