«Son elementos disuasorios y probatorios»

La concejala de Igualdad, Duñike Agirrezabalaga, afirma que las cámaras de videovigilancia que el Ayuntamiento ha empezado a instalar en los ascensores públicos pretenden ser un «elemento disuasorio» contra los agresores y el objetivo último de su instalación es «evitar que se consumen delitos y faltas» en el interior de los mismos. «Y si ocurren, habrá pistas para identificar y detener a los culpables y pruebas para condenarles», puntualiza la delegada socialista, quien recuerda que las políticas de igualdad de género deben incidir sobre todo en la «concienciación y sensibilización frente a las actitudes machistas que todavía sufrimos en nuestra sociedad», por lo que la colocación de cámaras «tendrá que venir acompañada de campañas» en este sentido.

Los ascensores están incluidos en el mapa de puntos críticos de la ciudad y en su diseño se toman en consideración aspectos que contribuyen a reducir la sensación de inseguridad. Por ejemplo, el uso de materiales transparentes para la cabina, de modo pueda verse lo que ocurre en el interior y en el exterior.

Sin embargo, hay localizaciones con mayor riesgo, como la del elevador del Aquarium, cuya parada inferior se ubica en un soportal con recovecos. «En futuras instalaciones se tendrán en cuenta este tipo de circunstancias», anuncia Agirrezabalaga.

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