Educación sobre las dos ruedas

Martin Ibabe, concejal de Deportes y Juventud del Ayuntamiento, junto a Ander Martina, representante de Donosti Berri. / SARA SANTOS
Martin Ibabe, concejal de Deportes y Juventud del Ayuntamiento, junto a Ander Martina, representante de Donosti Berri. / SARA SANTOS

El club Donosti Berri abre la primera escuela ciclista para jóvenes de entre 10 y 18 años que quieran aprender a manejarse sobre la bicicleta

IMANOL LIZASOAIN SAN SEBASTIÁN.

El ciclismo es un deporte con una gran afición entre nosotros. Donostia, en particular, siempre ha estado vinculada a citas de gran calado, desde dos mundiales, a la salida del Tour y a prestar atención a lo que pasa cerca, como la cita anual de la Vuelta a Gipuzkoa. Pero la pregunta es si hay motivos para pensar que tenemos corredores que recuperen para el futuro esa referencia que desapareció cuando Euskaltel dejó el pelotón. La respuesta es sí. Y como muestra un botón. El pasado martes el concejal de Deportes y Juventud, Seguridad Ciudadana y Protección Civil Martin Ibabe y el representante de Donosti Berri Txirrundalari Eskola Ander Markina presentaron la campaña de inicio de la única escuela que actualmente opera en San Sebastián. Se trata, como decimos, de la primera academia de la ciudad donde jóvenes de entre 10 y 18 años aprenderán ciclismo de competición en modalidades de carretera y pista.

El objetivo que persigue este club ciclista no está únicamente centrado en lograr títulos y éxitos en el mundo de las dos ruedas, también está muy sensibilizado con la ayuda social, la seguridad en carretera, la construcción de bidegorris etcétera. «Dentro del mundo del deporte, nosotros queremos posicionarnos en la rama educativa. Le damos mucha importancia a trabajar en equipo desde edades tempranas. Así como otros equipos ciclistas salen a la carretera de forma individual -quizá porque no tengan gente suficiente- nosotros desde cadetes salimos como un equipo, respetando todas las señales de tráfico y con un coche de apoyo a sus espaldas. De esta manera concienciamos desde txikis a los jóvenes ciclistas y además los aitas están mucho más tranquilos. Un ejemplo claro son los semáforos en rojo. Hasta hace poco tiempo ignorábamos la señal de detenerse que anuncia el semáforo, pero con el paso de los años hemos aprendido a respetarlo. Es la filosofía que queremos inculcar a nuestros jóvenes ciclistas», asegura Markina.

La escuela se encuentra en Amara Viejo, más concretamente en la calle Fuente de la Salud. Cualquier aficionado al ciclismo que quiera formar parte de este proyecto puede contactar con Donosti Berri a través de las redes sociales, correo electrónico o por teléfono. «Nosotros siempre sugerimos que aquellos que estén interesados se apunten a una edad temprana, entre los 10 y los 14 años. Con más edad puede resultar más complicado. En cadetes, por ejemplo, los chavales llegan a hacer 100 kilómetros, aunque de forma eventual. En cambio, desde los 16 a los 18 años, recorrer esa distancia es algo habitual. La experiencia nos dice que entrar a competir a esas edades se presenta algo más complicado. Un cadete llega a entrenar dos o tres días por semana, mientras que un juvenil lo hace prácticamente todos los días. Si a esa carga de trabajo físico le sumas los estudios, el sacrificio de un ciclista a esas edades es tremenda. Además, nosotros siempre ponemos por delante la vida académica, luego viene el deporte».

Labores de profesorado

Serán los propios directivos y ciclistas sénior los que hagan las labores de profesorado en la escuela. «Cuando cogimos el mando del club lo teníamos muy claro. No queríamos interferencias por parte de los padres en el aspecto deportivo. Aun así, siempre necesitamos gente que nos pueda echar un cable, pero dentro de la propia escuela, quienes van a ejercer de 'profesores' vamos a ser nosotros. Queremos crear un sentimiento de pertenencia en aquellas personas que arranquen su etapa como ciclistas con nosotros. Aquellos que en un futuro no sigan con nosotros o ya no estén compitiendo, deseamos que continúen en el club para enseñar a las jóvenes promesas que estén comenzando».

Donosti Berri quiere hacer del ciclismo una disciplina en la que también participen las mujeres, un género que por las circunstancias actuales apenas ha tenido cabida en este deporte. «Queremos aumentar el número de chicas dentro de nuestro club. Vemos que en otros deportes ya está pasando y nosotros no queremos quedarnos detrás. Cada vez hay más equipos femeninos y carreras para chicas, pero a nosotros nos está costando llegar a este público».

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