Dopaje en los Caldereros

El empleo de caballos es habitual por parte de las comparsas de Caldereros.

Un caballo fue sedado para su uso por la Comparsa Primitiva. La Diputación abre expediente sancionador por una infracción muy grave al dueño del equino drogado para la fiesta donostiarra

AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN.

Sartenes, martillos, tintineo de monedas y cacharros, zíngaros, música y cachondeo por doquier pueden volver loco a cualquiera que se pasee por las calles donostiarras el primer y segundo fin de semana de febrero durante la fiesta de los Caldereros. Más aún si de un caballo se trata. Y es que las comparsas utilizan a algunos animales para trasladar a sus personajes. Uno de ellos, de nombre 'Abebe Bikila', no ha superado el control antidoping y su dueño corre el riesgo de pagar una fuerte multa por el sedante utilizado para su empleo en la jarana.

Así lo ha hecho saber una notificación de la Diputación Foral de Gipuzkoa al Ayuntamiento de San Sebastián advirtiendo de que, de no iniciar la administración la instrucción de un expediente sancionador al propietario del animal, será el ente foral el que llevará a cabo el procedimiento.

El caballo fue contratado por la Primitiva Comparsa de Caldereros de la Hungría para su empleo en la fiesta de los días 3, 4, 10 y 11 del pasado mes de febrero, según explicó el concejal de Festejos, Alfonso Gurpegui (PSE-EE). En todos los casos de contratación de animales para los eventos donostiarras, es Donostia Festak quien se encarga de disponer y pagar un servicio veterinario que realiza tomas y muestras y las envía al Servicio de Ganadería de la Diputación para que las analice.

El dato

1.500 euros.
La sanción por una infracción muy grave está castigada con multas entre 1.500 y 15.000 euros, del año 1993, cifras que deberán ser actualizadas con los incrementos anuales del IPC del último cuarto de siglo.

Informe analítico

En el escrito enviado el pasado día 15 por el Servicio foral de Ganadería al Ayuntamiento se indica que «en el informe analítico de control realizado en el Laboratorio de Neiker, con fecha de salida 28 de marzo de 2017, número 0.17.01002, que corresponden a las muestras con precinto de Bolsón 0002809, en tipo de muestra sangre entera, se indica que resulta positiva a promazinas, lo que podría ser constitutivo de infracción con arreglo a los establecido en el artículo 27.3.d de la Ley 6/1993, de 29 de octubre, de Protección de los Animales».

«Conseguir docilidad»

Este apartado castiga el suministro de drogas u otros productos a animales que intervengan en espectáculos permitidos «con el fin de conseguir su docilidad, mayor rendimiento físico o cualquier otro fin contrario a su comportamiento natural». Las promazinas persiguen el primero de los objetivos para propiciar una mansedumbre que facilite, en este caso, el manejo del caballo.

'Abebe Bikila'

El escrito foral indica que la muestra fue obtenida del «equino número 190401004300773 'Abebe Bikila'» que pertenece al ganadero M. G. I. -identificado con su DNI y código de la explotación- con domicilio en Zaldibia.

El Servicio de Ganadería foral entiende que los hechos son presuntamente constitutivos de una «infracción muy grave». El concejal de Fiestas, Alfonso Gurpegui, informó de que el Servicio de Veterinaria del Ayuntamiento se ha inhibido en favor de la Diputación ya que por la gravedad de la infracción el procedimiento debía pasar antes o después por el ente foral.

Según el artículo 28 de la Ley de Protección de Animales, las sanciones que podrían recaer en el propietario del caballo por una infracción de este tipo oscilan entre las 250.001 y las 2.500.000 pesetas (la norma es del año 1993), aunque también se especifica en el mismo artículo que «las cuantías de las sanciones establecidas en la presente ley serán anual y automáticamente actualizadas con arreglo al índice de precios al consumo», con lo que estas cifras serán sensiblemente mayores en la actualidad.

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