Donostia censa todas sus aves

Una gaviota patiamarilla hembra en el nido./
Una gaviota patiamarilla hembra en el nido.

Aranzadi trabaja en la elaboración de un atlas de las especies que nidifican en la capital Hay contabilizadas ya 50 especies y se prevé que se alcancen las 80, entre las que destacan halcones, cormorán moñudo, garza real o tórtola común

JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÁN.

Llevan casi un año de trabajo. Les quedan dos más. Se han marcado un ambicioso objetivo: elaborar un atlas de aves que nidifican dentro del término municipal de Donostia. Ya tienen medio centenar de especies identificadas y estiman que en cuanto concluya el estudio sumarán en torno a 80. «Tenemos una ciudad con un gran valor ornitológico», afirma Juan Arizaga, doctor en Biología, miembro y director de la Oficina de Anillamiento de Aranzadi y también de Txingudi, además de impulsor del proyecto denominado 'AtlaSS', que consiste en la realización de un catálogo de aves que crían en San Sebastián. El objetivo es «conocer el número de especies que nidifican en el municipio y su distribución espacial, así como fomentar el conocimiento y afición por las aves entre la ciudadanía, a la vez que proporcionar una información útil para la gestión de espacios y la promoción del ocio y turismo de naturaleza», afirma Arizaga.

Aranzadi se fijó en países europeos que apuestan de manera decidida por tener un conocimiento detallado sobre las aves que crían en sus territorios. «Esta información es útil para los gestores del patrimonio natural, en primera instancia, pero al mismo tiempo permite sensibilizar a la población en materia medioambiental e identificar aquellas zonas que puedan ser más atractivas para la ciudadanía a la hora de conocer y disfrutar de las aves de su entorno», indica el biólogo.

Lo novedoso del proyecto en el que trabaja Aranzadi, en colaboración con el Ayuntamiento de Donostia y la Fundación Cristina Enea, es que lo acomoda a una escala municipal. «Sabíamos que Barcelona ya lo había hecho y como, a su vez, nosotros coordinamos el atlas de aves nidificantes de Euskadi, dijimos que sería bueno hacerlo también en San Sebastián», explica Arizaga.

Se ha detectado un búho real, una especie de la que Gipuzkoa apenas cuenta con tres o cuatro parejas

El trabajo permitirá elaborar un mapa con rutas ornitológicas por la ciudad

En la realización del estudio se ha contado con la colaboración de diversas entidades que tienen vinculación con la ornitología. Se trata de un proyecto diseñado para tres años que comenzó en enero y, por lo tanto, finalizará en 2019.

Para su ejecución se ha dividido la ciudad en cuadrículas de 500 por 500 metros, en total unas 200 parcelas. Se trata de un método que permitirá elaborar el censo con una precisión nunca antes realizada. En cada uno de estos espacios, de acuerdo a un protocolo establecido, se identificarán todas las aves que hay nidificando, desde gorriones, palomas, halcones, búhos... absolutamente todo.

«Una Gipuzkoa en miniatura»

Arizaga asegura que Donostia cuenta con un gran valor ornitológico. «En cierta medida, es lógico porque el municipio abarca una amplia variedad de ecosistemas, desde bosque, campiñas, acantilados marinos, paisaje urbano, un río, regatas... Tenemos un poco de todo. Es una Gipuzkoa en miniatura. Nos faltaría únicamente una zona alpina, más de montaña».

En los meses transcurridos desde enero se llevan contabilizadas 50 especies y se estima que una vez concluya el trabajo de campo se podría llegar hasta 80. «Es un número considerable para el tamaño del municipio, que tampoco es pequeño, ya que abarca espacios que se encuentran en Lasarte, Añarbe, Landarbaso e incluso, es posible que nos adentremos en Artikutza que es una finca de titularidad municipal», recorre el experto.

Está previsto que los censos se realicen en el transcurso de este y el año que viene. «En 2017 se han cubierto más del 50% de las cuadrículas y el año que viene se terminará. Con ello vamos a disponer de toda la información para elaborar el atlas», afirma Juan Arizaga.

Pero el proyecto no solo tiene como objeto el aspecto puramente cuantitativo. Hay más. «A la vez que censamos las aves estamos haciendo cursos para aquellos que tengan interés en ellas y quieran aprender a identificar especies. Incluso pueden participar en el atlas. Para ello se han realizado cursos informativos en cinco casas de cultura repartidas por los barrios donostiarras, en las que han participado unas cien personas».

Rutas ornitológicas

La realización del atlas permitirá asimismo elaborar un mapa con rutas ornitológicas por el municipio. Incluso en los puntos de mayor interés se podrían instalar paneles informativos sobre las variedades existentes. «Se pueden hacer bonitas excursiones ya que las aves se ven muy bien».

Juan Arizaga, asimismo, asegura que el estudio desvelará los 'puntos calientes' en cuanto a diversidad que serán necesarios proteger o conservar, «lo que dará pistas sobre la gestión y conservación de las aves que tenemos para que, de la noche a la mañana, no se elimine un bosque en el que anidan especies de un indudable interés. O que se construyan paseos en lugares en los que está criando un halcón. Estos aspectos hay que cuidarlos», señala.

Los trabajos realizados hasta el momento han permitido descubrir especies cuya presencia ya se suponía. «Pero han surgido otras más escasas como por ejemplo una tórtola común. Es una ave migratoria que pasa el invierno en África y que está al borde de entrar en peligro de extinción. Su población se ha diezmado muchísimo por la caza y por la gestión agraria que permite el uso de pesticidas. Encontrar hoy en día una pareja reproductora en nuestra zona es casi un milagro».

Arizaga destaca también especies emblemáticas como el halcón peregrino, una de cuyas parejas anida en la torre de la catedral del Buen Pastor, o el cormorán moñudo, que no es el que habitualmente vemos en los ríos. «Se suelen ver en los cubos del espigón del Kursaal. La población guipuzcoana está prácticamente en el municipio de Donostia. Hay también alguna pareja en Jaizkibel», afirma el biólogo.

Se ha detectado asimismo un búho real, una especie de la que Gipuzkoa apenas cuenta con tres o cuatro parejas. «Y luego tenemos la única colonia de garza real del territorio. Se ubica en el Oria, pero dentro del término municipal de San Sebastián. Es una colonia pequeña, con una decena de individuos aproximadamente», detalla el experto de Aranzadi.

En Gipuzkoa, además, desvela Juan Arizaga, se da una particularidad que favorece la proliferación de especies algo más exóticas. «En la línea de costa hay algunos hábitats que por las características del terreno son muy mediterráneos. Son como islas dentro de un universo atlántico. Por ello, aparecen especies, como la curruca cabecinegra, que para volver a encontrarla hay que ir Álava».

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