Las vallas que cierran el puente de Egia, ¿para qué?

Jóvenes pasan por debajo del vallado mientras es reparado.

Peatones cruzan a diario este puente sobre el Urumea que une los barrios donostiarras de Loiola y Egia saltándose el vallado que impide el paso mientras es reparado

AINGERU MUNGUÍASan Sebastián

El vallado colocado en el puente de Astiñene (que une sobre el Urumea los barrios de Loiola y Egia) para impedir, por seguridad, el paso de peatones es vulnerado todos los días por diferentes individuos. El Ayuntamiento de San Sebastián, a instancias de los ingenieros que examinaron exhaustivamente el puente, determinó en agosto su total clausura en tanto en cuanto no se efectuasen las reparaciones para garantizar la seguridad de, al menos, la circulación peatonal y ciclista. La demora en la ejecución de las soluciones constructivas ha llevado a numerosos ciudadanos a sortear diariamente el vallado que prohíbe el paso. Se trata, por lo general, de personas jóvenes que no perciben el riesgo el caminar sobre el puente y que no están dispuestos a dar un gran rodeo en sus traslados habituales. Ante la falta de vigilancia policial, pasan por encima del vallado o por debajo, como se ve en los vídeos, sin importarles que los operarios de la empresa de mantenimiento (Hobetu) estén en ese momento reparando los destrozos que provocan estas acciones en la verja.

El concejal socialista Miguel Ángel Díez denunció estos comportamientos porque el vallado «se ha puesto por algo, no por capricho. No se puede garantizar la seguridad de quienes transiten por el puente y es una irresponsabilidad absoluta actuar de este modo».

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