Donostia, primera ciudad en probar el autobús articulado eléctrico

Un autobús articulado de Dbus de la línea 28, en la parada del Boulevard. / JOSÉ MARI LÓPEZ

El vehículo será cedido por Irizar durante seis meses y dispondrá de un punto de recarga rápida en Miramon

JORGE F. MENDIOLA SAN SEBASTIÁN.

El Consejo de Administración de Dbus aprobó ayer el convenio con la empresa Irizar para la cesión gratuita de un autobús articulado de 18 metros 100% eléctrico, un vehículo de dos cuerpos que los chóferes de la compañía testarán en la línea 28, que discurre entre el Boulevard y Miramon. La concejala de Movilidad, Pilar Arana, anuncia que la prueba piloto comenzará a finales de este año o principios de 2018 y tendrá una duración de seis meses.

Para que el nuevo modelo i2e18 de Irizar pueda entrar en servicio de forma experimental en las calles de Donostia será necesario acometer una serie de inversiones previas en infraestructuras. La delegada del PNV explica que el autobús contará «con todos los elementos de confort y seguridad habituales» en la flota de Dbus, además de ser silencioso y sin emisiones a la atmósfera. Con un motor eléctrico de 230kW de potencia y un tiempo de recarga nocturna de unas dos horas en Cocheras, será el primer autobús eléctrico articulado de este tamaño fabricado por Irizar y San Sebastián, la primera ciudad en testarlo.

Las baterías, de ion litio de alta potencia, se ubican en la parte superior del autobús y requieren de recargas rápidas para continuar en circulación, para lo que deberá enchufarse durante unos 5 o 6 minutos en la estación que se instalará en Miramon, al final del recorrido.

El vehículo articulado dispondrá de un pantógrafo que se despliega desde el techo y conecta con el poste de carga para recibir la carga de potencia a 500kW. Esta conexión se realiza de manera automatizada. La carga del autobús se acometería cada hora al paso del servicio, de lunes a viernes, entre las 7 de la mañana y las 11 de la noche.

También en Cocheras habrá que preparar el terreno con un punto de carga que estará conectado a la red eléctrica de Dbus. El cargador se instalará en el exterior, en un lateral del edificio. El vehículo se cargará por la noche con el fin de que comience el servicio por la mañana en óptimas condiciones de climatización minimizando el consumo de energía. Estas actuaciones tendrán un coste aproximado de 75.000 euros para la antigua Compañía del Tranvía, que se cubrirá con subvenciones.

Al principio, sin pasajeros

La incorporación del i2e18 a la línea 28 supondrá disponer de un vehículo adicional en la carretera. Durante las primeras semanas circulará sin pasajeros y, una vez que se realicen los ajustes necesarios, se probará en las condiciones reales de servicio.

La delegada del PNV informa de que el proyecto piloto de autobús eléctrico articulado supone el «primer paso para la implementación de una segunda fase de desarrollo del sistema BRT, que mejora las características del actual». Las líneas más utilizadas de Dbus, 5 Benta Berri y 28 Amara-Hospitales, disponen de este sistema desde 2008 y esta nueva fase se abordará en la segunda de ellas, que es la que más viajeros registra al año en todo el País Vasco.

El BRT (Bus Rapid Transit) está dotado de autobuses de alta capacidad y «garantiza el tránsito rápido, cómodo y eficaz» del servicio, recuerda Arana. Entre las mejoras que aporta, destacan la ampliación de carriles bus, prioridad semafórica, accesos al vehículo más cómodo para optimizar los tiempos de embarque y la implantación de sistemas inteligentes de gestión, conducción y comunicación.

Además de Irizar -el fabricante que cede el autobús y la estación de carga para la prueba piloto- y el propio Ayuntamiento donostiarra, en esta experiencia participan el Parque Científico y Tecnológico de Gipuzkoa (Miramon) y el centro tecnológico CEIT-IK4, en cuyos terrenos se instalará el punto de carga rápida.

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