La Cultura se hace entre todos

La Casa de Cultura de Loiola, que acoge una programación 'horizontal', hecha entre todos. / I. M. C.
La Casa de Cultura de Loiola, que acoge una programación 'horizontal', hecha entre todos. / I. M. C.

El centro cultural de Loiola hace balance de lo que ha sido el curso 2016-2017. «Ha habido numerosos eventos, muchos de ellos innovadores», dicen los organizadores

IÑAKI MIGUEL CAMIO SAN SEBASTIÁN.

La Casa de Cultura de Loiola hace un muy positivo balance del curso 2016/2017, que ha estado repleto de actividades y eventos, muchos de ellos totalmente novedosos e innovadores, poniendo el acento en la colaboración y cooperación mutua entre los diferentes organismos del barrio, que se ha convertido en pilar fundamental en la forma de programar.

«La programación va, en gran medida, de la mano de los agentes socio culturales del barrio», explica Jon Urbieta, director la Casa de Cultura de Loiola. La Semana Micológica es un ejemplo claro de esa cooperación, donde el Club Deportivo Loyolatarra y la Casa de Cultura colaboran conjuntamente, también con la contribución del grupo de tiempo libre Sustrai o el Coro Ibaiertz. La suma de todos deriva en un ya consolidadísimo y exitoso ciclo en noviembre. Otra actividad a destacar, aunque no es exclusiva de la Casa de Cultura, es la Panpin Parada de Pili Jauregi y su equipo, que suele acampar a lo largo y ancho de los jardines de Atari-Eder durante el periodo navideño, y que pronto se instalará de nuevo.

De puertas para dentro, cabe destacar la exposición de Mitología Vasca, «de producción propia», que tuvo lugar en mayo. Diferentes agentes del barrio se unieron para crear una exposición con una visión propia de una docena de personajes de la mitología vasca. La Casa de Cultura, con Sustrai Aisialdi Taldea, Tan-tai Konpartsa, Jai Batzordea, Caldereros y Euskara Batzordea, idearon esta exitosa exposición, visitada por numerosos centros escolares.

Una de las actividades más reseñables del año ha sido la reciente 'noche de las ánimas', bautizada como 'Jan-ta-loin' -en referencia a Halloween-, que acercó a numeroso público a su visita guiada el pasado día 1. Fue un evento multidisciplinar con agentes del barrio como productores y ejecutores, combinando teatro, performance, danza, música o poesía. Contó con la colaboración estelar de la artista mejicana Betsy Viridiana Trejo.

También a destacar la exposición fotográfica 'Urumea bizi', celebrando los 25 años de la Asociación Naturalista Haritzalde. Dicha exposición se vio en Loiola y Martutene; y es que la Casa Cultura de Loiola cubre y programa también en Martutene y Txomin-Enea.

50 años de Ikasbide

Este año la ikastola Ikasbide, cumplía 50 años, y Loiola acogió algunos de los actos de celebración. «Cada vez más niños se acercan a la Casa de Cultura, a la biblioteca o a las actividades programadas», explican desde el centro cultural. «Es bueno acercar los dos barrios (Loiola y Riberas) y minimizar esa barrera psicológica y física», en relación a la división de la autovía, reflexiona Urbieta. Se ha ampliado la programación infantil. La hora del cuento se ha duplicado. «Notamos que hay más población infantil».

Uno de los puntos álgidos del año fue 'Loiola D'Or, Ciudad de Vacaciones' actividad dentro del ciclo Olatu Talka. Original como siempre, Loiola se convirtió en Loiola D'Or: el destino turístico más atractivo del momento. Bajo un trasfondo irónico y reivindicativo, vecinos del barrio, de la mano de la Casa de Cultura y con la cooperación de diversos organismos, fueron protagonistas de un cortometraje en el que el barrio lucía con guasa sus mejores rincones y encantos, reivindicando también, entre otras cosas, la afección de las interminables de las obras.

Como comenta Jon Urbieta, «llevamos varios años haciendo cortometrajes en el barrio». Es el caso del 'remake' de la primera piedra de Ciudad Jardín, con dos secuelas lideradas por Pili Jauregi. Una con la propia piedra, y otra con el monumento a la reina María Cristina que perteneció a Loiola y que ahora está en el Paseo del Árbol de Gernika.

Hay actividades que son un 'clásico'. Es el caso de eventos que se programan con otros centros culturales, como Literaktum, el Teatro de Bolsillo o las Masas Corales de Tolosa, que ofrecieron un espectacular concierto a cargo de una coral lituana en la parroquia del barrio. Festivales musicales como el Loiola Vintage o el Poetry in Motion, que incluye poesía, son un clásico ya. La Euskara Batzordea se asienta y los cursillos van a viento en popa. «Tenemos hasta un curso de Cabaret y Burlesque», indica Urbieta. «¡Somos la única casa de cultura de la ciudad que tenemos festival de Folklore!», que se programa en fiestas. Como colofón, el segundo sábado de cada mes, a las 12 del mediodía una Kantujira recorre las calles del barrio. «Estáis todos invitados», sentencia.

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