Costas autoriza la construcción del nuevo puente de Egia

El futuro puente de Astiñene será el primero con trazado curvo de la ciudad.
El futuro puente de Astiñene será el primero con trazado curvo de la ciudad.

El Ayuntamiento ha iniciado los trámites para su ejecución, que no se completará antes de dos años

AINGERU MUNGUÍA SAN SEBASTIÁN.

Costas ha autorizado verbalmente al Ayuntamiento para iniciar los trámites de construcción del nuevo puente de Astiñene que une Loiola y Egia. La vieja estructura se cerró hace una semana ante los desplazamientos observados a simple vista en las pilastras, unos daños que han sido confirmados por los análisis geotécnicos realizados en los últimos días. El Ayuntamiento anunciará hoy si el cierre a todo tipo de tráfico continuará (como parece) o si se reabre parcialmente mientras se ejecutan los trabajos de reforzamiento de la estructura.

El Ministerio de Medio Ambiente ha dado el visto bueno a la construcción del nuevo puente Astiñene en una comunicación verbal con el Ayuntamiento, en espera de que llegue «en unos días» la resolución formal, según señalaron fuentes de la Delegación del Gobierno en el País Vasco. El trámite se ha acelerado en la última semana al ponerse de relieve la urgencia municipal en renovar esta infraestructura, cerrada al tráfico desde el pasado viernes al detectarse desplazamientos importantes en varias de las pilastras que se apoyan sobre el Urumea. La ejecución del nuevo puente es algo independiente de la situación de la vieja estructura, pero el cierre al tráfico ha metido presión al Gobierno central ya que el Ayuntamiento solicitó su preceptivo visto bueno hace más de un año.

Con el OK de Costas el Ayuntamiento ha iniciado los trámites para adquirir «una pequeña superficie de terreno» necesaria para construir el nuevo puente, que se ejecutará unos metros más abajo que el actual, según explicó el concejal de Proyectos y Obras, Enrique Ramos (PSE). Será el primer puente curvo de la ciudad, que, mediante solo dos apoyos en el río (hoy tiene siete), enlazará los barrios de Egia y Loiola.

Los estudios sobre el viejo puente apuntan la existencia de daños muy comprometedores

El puente cambiará totalmente de aspecto y casi doblará su sección. De los más de ocho metros de anchura actuales se pasará a 16,15 metros. De una estrecha calzada y dos miniaceras se pasará a un puente con dos aceras de 3,5 y 2 metros respectivamente, un bidegorri de doble dirección (2,5 metros) y sendos carriles de circulación (3,5 metros cada uno) separados de las aceras por dos estructuras metálicas de medio metro de anchura con iluminación led. La sección del puente acabará en unas barandillas de cristal. El presupuesto es de 2.742.308 euros a pagar por la Agencia Vasca del Agua (URA) y el Ayuntamiento.

Entre los trámites para adquirir los terrenos necesarios para su construcción, la licitación de las obras y la ejecución de las mismas (18 meses) pasarán no menos de dos años, según explicó Enrique Ramos. ¿Qué hacer hasta entonces con un viejo puente que tiene su seguridad seriamente comprometida? Hoy se desvelará la decisión. Lo que es seguro es que será necesario reforzar la estructura, algo que podría costar meses materializar. Parece que el cierre al tráfico se mantendrá ante la gravedad de los daños constatada en los estudios.

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