Convivencia desde la niñez

Un momento de la fiesta celebrada el año pasado en el Centro Cultural Aiete. / PAULA ARBIDE
Un momento de la fiesta celebrada el año pasado en el Centro Cultural Aiete. / PAULA ARBIDE

El C.C. Tomasene acoge mañana una fiesta por el Día Universal de la Infancia. Busca fomentar el entendimiento entre culturas y se desarrollará en tres idiomas

YOLANDA SÁNCHEZ SAN SEBASTIÁN.

El 20 de noviembre es una fecha muy significativa para los niños y niñas. Naciones Unidas instituyó en 1959 esta jornada como Día Internacional del Niño en honor a la aprobación de la Declaración de los Derechos del Niño. La Asamblea General de la ONU adoptó ese mismo día, 30 años después, la Convención sobre los Derechos del Niño. El Negociado de Diversidad Cultural del Ayuntamiento de San Sebastián, la asociación artística-sociocultural Mestiza y Donostia Kultura ofrecerán mañana, de 17:30 a 19, una fiesta el C.C. Tomasene para conmemorar esta cita.

El evento, que incluye música en directo, cuentacuentos, manualidades y merienda, se dirige a niños y niñas de entre 4 y 8 años, quienes deberán ir acompañados de un adulto. La convivencia en la diversidad y la relación entre las diferentes culturas se convertirán el eje de la fiesta entrelazando, al mismo tiempo, diversión y sensibilización. La actividad se desarrollará en euskera, castellano e inglés. Las invitaciones se repartirán una hora antes del inicio de la actividad en el centro cultural.

Las entidades organizadoras consideran imprescindible fomentar la convivencia entre culturas desde la edad temprana para que se produzca de modo natural y se convierta en algo cotidiano. «En la infancia, los niños y niñas no tienen los estereotipos marcados. Miran a sus semejantes más allá de las nacionalidades y culturas. Por este motivo, debemos aprovechar esta etapa y transmitirles que la diversidad es un valor positivo que enriquece la sociedad con el intercambio de conocimientos», señala Ana Molina, presidenta de la asociación Mestiza. La participación de los progenitores resulta básica en este proceso, ya que los niños tienden a imitar sus comportamientos. Animarán a los padres y madres a adoptar una actitud activa en la fiesta «bailando, cantando, gesticulando y colaborando en la confección de un mural».

La literatura, música y manualidades servirán de vías para lograr ese objetivo. Tal y como explica la concejala delegada de Igualdad y Cooperación, Duñike Arrizabalaga, la lectura es un elemento imprescindible en las culturas, sobre todo, en edades comprendidas entre los 4 y 8 años, puesto que «ayuda a florecer los afectos y reflejar los sentimientos».

Solidaridad y amistad

El psicopedagogo Lázaro Olivenza narrará el cuento Elmer del ilustrador y escritor inglés David McKee. La historia presenta las aventuras de un elefante multicolor que desea ser gris como el resto de elefantes. Finalmente, consigue superar su problema a través del humor y aceptación por parte de sus compañeros. «Elmer es un cuento clásico de la literatura infantil. Permite trabajar la diversidad y otros muchos valores como la solidaridad, el respeto o la amistad. Aunque el libro se escribió hace 28 años, sus ideas siguen aplicándose en la actualidad», añade Molina.

 Las aventuras de Elmer inspirarán también el mural que confeccionarán los más pequeños junto a sus padres y bajo la supervisión de la ilustradora Mónica Luna. El tapiz abarcará una superficie de 3 metros de ancho por 1,5 metros de alto.

A continuación, miembros del centro Musikanaiz ofrecerán un divertido concierto donde la música favorecerá el desarrollo de la personas, especialmente, de la infancia. La programación incluye un segundo cuentacuentos a cargo de una representante de Mestiza quien dará a conocer la historia Pictures for Miss Josie.

Para reponer fuerzas, los asistentes podrán degustar una merienda que incluirá diversos dulces del mundo. La fiesta dispondrá de un aforo para 100 personas.

Invitaciones

Las invitaciones se repartirán una hora antes en Tomasene. La primera edición se celebró el año pasado en el Centro Cultural Aiete por ser un lugar simbólico donde se ubica la Casa de la Paz y los Derechos Humanos. «La experiencia fue muy positiva. Las invitaciones se agotaron en apenas 15 minutos y el público disfrutó. Nos gustaría convertir este encuentro en una fiesta itinerante por la ciudad», indica la representante de Mestiza. Desde el Negociado de Diversidad Cultural destacan la importancia de este tipo de eventos para fomentar la convivencia. En el ámbito infantil, desarrollan también el programa Ongi etorri eskolara!, un sistema de acogida a familias procedentes de distintos países para facilitar su integración y el intercambio cultural.

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