La construcción de una escollera hormigonada en la ladera de Garbera durará dos semanas

La zona en la que se registró el desprendimiento en Garbera aparece cubierta con una lona.
La zona en la que se registró el desprendimiento en Garbera aparece cubierta con una lona.

El concejal del PSE Díez anuncia una inversión de 30.500 euros para sujetar las tierras que en 2014 cayeron sobre el bidegorri que cruza el parque de Otxoki

JORGE F. MENDIOLA SAN SEBASTIÁN.

El Ayuntamiento ha iniciado ya las obras para estabilizar la ladera de Garbera en la que en diciembre 2014 se registró un desprendimiento de tierras sobre el bidegorri que cruza el parque de Otxoki, en Intxaurrondo. El suceso no provocó víctimas, aunque obligó a cerrar la vía ciclista durante un tiempo para proceder a la retirada de las piedras caídas.

Ahora, casi tres años más tarde, los trabajos para evitar nuevos problemas en el futuro se han puesto en marcha. Con un presupuesto de algo más de 30.500 euros y un plazo de ejecución estimado de dos semanas, la intervención consistirá en la construcción de una escollera de hormigón de 150 metros cuadrados similar y contigua a la existente, que se levantó en 2012 tras otro corrimiento.

Según explica el concejal de Vías Públicas, Miguel Ángel Díez, las posibles causas de estos desprendimientos se atribuyen por parte de los técnicos del consistorio a la «acumulación de agua» en la parte superior del terreno, la cual ha producido los arrastres de las tierras de esta ladera. La zona de este último desprendimiento de 2014 se encuentra desde entonces cubierta con plásticos que impiden una mayor erosión y rodeado por unas barreras que protegen el bidegorri. Con el arranque de las obras se ha procedido a ampliar el área vallada como medida de seguridad, lo que ha obligado al corte del bidegorri en el punto afectado.

En 2012 se registró otro corrimiento que obligó a levantar una estructura similar a pocos metros

La escollera hormigonada prevista tiene una altura de siete metros -dos de ellos bajo rasante- y una anchura de más de tres metros que se reduce a dos en la parte más elevada. Esta barrera servirá tanto como protección contra la erosión como para estabilizar la ladera. Al estar formada de material natural se facilita su integración en el entorno.

La primera tarea que cumplimentan los obreros es el desbroce y limpieza del terreno y la excavación del cuerpo y la zapata de la escollera. Posteriormente se colocarán las piedras de más de 500 kilos y al hormigonado de las mismas. La estructura contará con los oportunos mechinales de drenaje en la parte posterior.

Obras en el paseo de Miramón

Otro desprendimiento, este ocurrido en enero de 2014, está en el origen de las obras que pronto comenzarán en el paseo de Miramón. El tramo afectado mide 50 metros y se ubica en la carretera que discurre entre Illunbe y Policlínica Gipuzkoa, donde el socialista Díez anuncia la construcción de una escollera de contención apoyada en roca sana.

La operación se ha adjudicado a la empresa Zubieder por 233.611 euros y una baja de casi un 22% sobre el precio de licitación. El presupuesto incluye rellenos con material filtrante y nuevas conducciones de aguas pluviales, entre otras medidas para garantizar la estabilidad de la ladera y, sobre todo, impedir el hundimiento de la calzada, como se aprecia en el arcén más próximo al corrimiento de tierras. Las obras tendrán una duración total de seis meses.

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