Cinco personas rescatadas de un elevador público entre dos calles de Donostia

Cinco personas rescatadas de un elevador público entre dos calles de Donostia
Bomberos

El suceso se produjo ayer minutos antes de las 14.30 horas, cuando los bomberos recibieron el aviso de que estas personas permanecían bloqueadas dentro del ascensor acristalado

DV

Una familia de cinco miembros, entre ellos un bebé de apenas unos meses de vida, tuvo que ser rescatada ayer en San Sebastián tras quedar atrapada en un ascensor público ubicado en el barrio del Antiguo. Después de permanecer encerrados durante dos horas en el interior del elevador, que conecta la Avenida de Zarautz y la calle Aizkorri, todos fueron evacuados ilesos por los bomberos de la localidad en un espectacular rescate para el que se desplazaron cuatro dotaciones y siete agentes.

Los hechos tuvieron lugar a las 14.30 horas de la tarde de ayer. Cinco miembros de una misma familia compuesta por un bebé, su madre, su tía y sus abuelos se disponían a coger el ascensor situado en la Avenida de Zarautz, frente al instituto Luberri, para poder llegar a la calle Aizkorri. Por causas que aún se desconocen, el elevador se detuvo en mitad del trayecto, quedando sus ocupantes atrapados entre la planta baja y la primera.

Tras recibir el aviso dotaciones de bomberos de Donostia se personaron en el lugar, así como técnicos de la empresa Orona, responsable de ofrecer el servicio, que depende del departamento de Movilidad del Ayuntamiento de Donostia.

Los bomberos rompieron un cristal de grandes dimensiones para acceder a la cabina del ascensor

Los operarios comprobaron que el ascensor tenía una avería grave por la que había quedado bloqueado, y tratataron durante más de una hora de activar el mecanismo para poder bajar el elevador hasta una zona en la que las personas atrapadas pudieran ser rescatadas. El ascensor cuenta con un revestimiento de hormigón y con varios niveles acristalados a través de los cuales se puede ver el exterior, y este quedó atrapado a media altura entre uno de los cristales y el cemento.

Rapelando

Durante el tiempo que los técnicos trataron de solucionar la avería las cinco personas atrapadas estuvieron en todo momento acompañadas por los bomberos, que accedieron rapelando dos metros por la parte alta del ascensor hasta la cubierta de la cabina, para tranquilizar a sus ocupantes mientras duraba la espera. Finalmente, ante la imposibilidad de los operarios de Orona de poner en funcionamiento el ascensor, fue necesaria la intervención de los bomberos.

A partir de ese momento, el rescate se produjo en apenas quince minutos. Mediante un adhesivo utilizado para romper las lunas de los coches en situaciones de accidente de tráfico, los agentes rompieron el cristal -de tres metros de alto por dos de ancho- y con una grúa pudieron acceder hasta la repisa del ventanal. Una vez allí procedieron a evacuar a las personas atrapadas, ayudándoles a izarse a la cesta de la grúa para ser después bajados hasta la calle. Se necesitaron tres viajes para poner a la familia al completo a salvo, que no sufrió ningún tipo de daño y que «mantuvo la calma en todo momento, a pesar de haber personas mayores y un bebé», señalaron fuentes de los bomberos de Donostia a este periódico.

Los técnicos de Orona no pudieron activar el mecanismo y el elevador ha quedado inoperativo

El rescate atrajo la curiosidad de muchos vecinos por su espectacularidad. Desde el aviso, la familia estuvo dos horas atrapada dentro del ascensor hasta que pudo ser evacuada. En total se necesitó la participación de cuatro dotaciones de bomberos y siete agentes. El Ayuntamiento de Donostia no ha precisado cuánto tiempo quedará inoperativo el ascensor, que ha quedado precintado a la espera de ser reparado por Orona.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos