Pío XII cambia autobuses por bicicletas

Movilidad transformará la vieja estación en un parque con zona de juegos y obstáculos para ciclistas. La concejala del PNV Arana anuncia que las obras arrancarán a finales de año con un presupuesto de unos 200.000 euros

JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

La antigua estación de autobuses de Pío XII ya tiene un nuevo uso definido. Más de un año después de la inauguración de la estación de Atotxa y tras haber barajado y descartado numerosas ideas y propuestas, el Ayuntamiento se ha decantado por destinar este espacio a las bicicletas. Las reinas de la movilidad sostenible también lo serán en este rincón estratégico de Amara que durante décadas ha estado reservado a los autobuses.

El proyecto que la Junta de Gobierno Local prevé aprobar el próximo martes contempla la creación de un parque con circuito para bicicletas, una combinación que otorgará el protagonismo a peatones y ciclistas. Los primeros disfrutarán de amplias zonas de estancia, bancos corridos a varias alturas y la sombra de árboles de distintos tamaños en la calle Arquitectos Cortazar.

Para los amantes de las dos ruedas, el departamento de Movilidad ha diseñado una serie de obstáculos que superar con sus bicis en el área que ocupan las antiguas dársenas, aún hoy utilizadas por algunos servicios discrecionales. Sobre un circuito pintado en el pavimento se instalarán rampas, saltos y juegos de equilibrio.

Los contenedores de basura tendrán una cubierta de madera para reducir su impacto

Según explica la concejala del PNV Pilar Arana, en el lado más cercano al río Urumea, junto a la rampa de salida del parking subterráneo, se colocará un aparcabicis cubierto y cerrado que funcionará con una aplicación desde el móvil, como el que gestiona dBizi en la estación de Atotxa. Para facilitar el acceso ciclista a este punto se desviará el trazado del bidegorri del paseo de Bizkaia a través de la acera. Por aquí también entrarán las txitas de reparto al centro de distribución de mercancías que completa el conjunto y que compartirá estructura con el propio aparcabicis.

Traslado de los baños

Pero estas no serán las únicas mejoras a implementar. El lado más próximo a la plaza de Pío XII sufrirá una metamorfosis, con un paso más ancho para los peatones y espacios libres. Para ello, la caseta de baños públicos será trasladada al otro lado de la calzada, hacia la avenida de Sancho el Sabio, donde se espera tenga un mayor uso. Y los contenedores existentes se reubicarán en el parterre triangular que remata esta esquina, con una cubierta de madera para reducir su impacto visual.

Gracias a estos cambios, el itinerario peatonal desde Sancho el Sabio hacia Anoeta quedará «despejado», con jardines renovados y sin la franja de acera que albergaba la parada del autobús de línea frente a la fachada principal del hotel Amara Plaza, que será suprimida, avanza Arana.

El presupuesto para la transformación de Pío XII en un «entorno amigable con las bicicletas» asciende a unos 200.000 euros. Tras su aprobación la semana que viene por parte del gobierno municipal, se iniciarán los trámites de adjudicación de las obras, un proceso que se podría prolongar hasta los tres meses. Si no surgen contratiempos, la intención de Movilidad es que los trabajos sobre el terreno comiencen hacia finales de este mismo año. El plazo de ejecución no será largo, pues tal y como detalla la edil jeltzale, no se trata de una «intervención compleja»: eliminar los bordillos, montar el mobiliario urbano y pintar.

De la distribución actual de espacios se mantendrán inalterados tanto los accesos peatonal y rodado al parking como la parada de taxis, un servicio que «no generaría molestias» a los usuarios del parque. «No es una parada de mucho movimiento y los taxistas entran con cuidado», afirma.

Servicios discrecionales

Los que sí se verán obligados a marcharse del viejo apeadero serán los autobuses de servicio discrecional que continúan utilizando este espacio como parada o lugar de estacionamiento, una práctica que el Ayuntamiento intenta combatir con agentes de Movilidad. Esta continua tarea de vigilancia supone un «consumo de recursos» municipales, advierte Arana, quien ya adelanta que «en cuanto arranquen las obras, los autobuses tendrán que irse de aquí». El objetivo final de esta actuación es «humanizar» la vieja estación de Pío XII y dar prioridad a los medios de transporte sostenibles.

Los planes futuros de la responsable del departamento pasan por instalar en el entorno de Arquitectos Cortazar -perpendicular a Sancho el Sabio- un enchufe para coches eléctricos, de modo que pueda ser aprovechado por algún conductor que necesite hacer una recarga de emergencia. Es una de las medidas incluidas en el plan de movilidad eléctrica en el que trabaja el ejecutivo de Eneko Goia.

Habrá bancos corridos a varias alturas y un aparcabicis cerrado como el de Atotxa

El primer paso de la regeneración de Pío XII tras la apertura de la estación de Atotxa fue el desmontaje de las marquesinas que daban cobijo a los pasajeros de los autobuses interurbanos. Después se procedió a abrir la calzada que conecta el paseo de Bizkaia con la plaza y que discurre en paralelo al hotel, de manera que desde mediados del pasado año es posible circular desde el puente de Mundaiz hacia el vial que enlaza Amara con Aiete y Antiguo.

El proyecto de parque con circuito para bicicletas realizado por Isuuru Arquitectos representa el penúltimo peldaño hacia la recuperación de este espacio para uso y disfrute de peatones y ciclistas. El sueño de ver las dársenas Pío XII libres de humos y ruidos se hará realidad dentro de unos meses.

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