El Ayuntamiento renovará el pavimento de la calzada en doce calles de la ciudad

El paseo Miraconcha presenta un pavimento muy deteriorado debido al continuo paso de vehículos pesados que soporta a diario./SARA SANTOS
El paseo Miraconcha presenta un pavimento muy deteriorado debido al continuo paso de vehículos pesados que soporta a diario. / SARA SANTOS

El consistorio aprueba hoy la nueva campaña de aglomerado para acometer este 2017. Según explica el concejal de Vías Públicas, Miguel Ángel Díez (PSE), se trata de vías que presentan un importante deterioro y que requieren «una intervención inmediata»

DANI SORIAZUSAN SEBASTIÁN.

Es una de las grandes quejas de los ciudadanos donostiarras, sean o no conductores. Los baches y los desperfectos en el asfalto afean las calles y provocan un malestar generalizado, casi directamente proporcional al coste que requiere sus reparación. Por ello el Ayuntamiento tiene previsto aprobar hoy en la Junta de Gobierno Local una nueva campaña para acometer obras de aglomerado en la ciudad. El proyecto redactado por el servicio de Vías Públicas presupuesta el coste de las obras en casi 700.000 euros para actuar en 12 calles de la ciudad: el paseo Izoztegi, paseo Mikeletegi, paseo Miraconcha, paseo Sanserreka, calle Vitoria-Gasteiz, paseo de Txingurriaenea, paseo de los Fueros, avenida de Ategorrieta, paseo de Errotaburu, paseo de Mons, paseo Zarategi y calle Artolategi. Por supuesto, las actuaciones que necesita Donostia en materia de renovación del firme tendrían que abarcar más calles, por lo que desde el consistorio recuerdan que se llevarán a cabo otras tareas de bacheado para complementar esta campaña de aglomerado.

Según explica el concejal de Vías Públicas, el socialista Miguel Ángel Díez, las calles incluidas en el proyecto presentan un deterioro acusado del pavimento de la calzada, con numerosas fisuras, baches, peladuras, etc., «que obligan a la intervención inmediata». Algunas de estas vías, indica Díez, presentan tramos con grietas longitudinales y transversales o incluso ondulaciones, por lo que necesitarán un tratamiento más consistente en su actuación.

El proyecto también necesitará ser aprobado por la mesa de contratación del Ayuntamiento para poder salir a licitación y, posteriormente, adjudicar su ejecución a una empresa. Por lo tanto, por delante quedan algunos meses de trámites administrativos antes de que las obras pueden empezar. Según el proyecto, una vez que se inicien éstas, serán necesarias un total de 15 semanas, como máximo, para acometer todos los trabajos de renovación del firme. En general, unos 4-7 días por calle, a excepción de la calle Artolategi que necesitaría de 15 días.

Serán necesarios desde 4 a 15 días de trabajo por calle, según su tamaño y el deterioro que presenten

Si bien el resultado final satisfará a todos los ciudadanos, desde Vías Públicas recuerdan que, mientras duren las obras, habrá una clara afección a terceros, tanto al tránsito de peatones como de vehículos. En este sentido, podrían ser necesarios algunos cortes en las calles -que serían debidamente notificados- o el cierre de un carril, dejando otro para circulación alterna.

Veinte años sin renovar

La degradación del firme se debe a numerosas razones. Desde un punto de vista general, se puede achacar como principal causa al natural desgaste por el uso del firme de la carretera, al tráfico pesado que soportan las calles y a la edad del pavimento, que en la mayoría de las calles supera los veinte años. Es el caso del paseo Mikeletgi, el del paseo Miraconcha o el de Txingurrianea. Estos dos últimos tienen una antigüedad que supera los 25 y los 30 años de edad, respectivamente, soportando durante todo ese tiempo el paso de coches, camiones y autobuses.

Entrando en las causa concretas del deterioro, encontramos por una parte los esfuerzos de frenado y acelerado que absorbe el firme, principalmente con el tránsito de vehículos pesados. Por otra parte, en las zonas de aparcamientos, en muchos casos, el pavimento de calzada se encuentra muy deteriorado, con baches, fisuras y peladuras, debido a los aceites que pierden los vehículos estacionados y a los esfuerzos transversales que sufre el firme en las maniobras de aparcamiento.

Además, según indica el edil Díez, los bacheos que se encuentran a lo largo de los pavimentos de calzada -ya sean puntuales realizados por la brigada municipal de calle y caminos o bien zonales realizados con medios mecánicos en campañas de bacheo contratadas al efecto- constituyen una medida provisional de reparación del pavimento, «pero no definitiva, por lo que vamos a tratarlos en el presente proyecto realizando un saneo de los mismos», apunta el edil.

Diferentes actuaciones

Para acometer las diversas tareas de aglomerado proyectadas se plantean varias posibles actuaciones, dependiendo de la importancia del deterioro existente y las necesidades futuras de las calles en función del tráfico rodado. Así, por una parte, se contemplan tratamientos de refuerzo para ser aplicados en aquellas zonas que presentan un deterioro superficial con grietas y fisuras pero sin asentamientos ni bacheos anteriores.

Por otra, también se contemplan tratamientos de saneo que se llevarán a cabo en aquellos tramos de pavimento que presenten un deterioro importante, con baches, parcheos, peladuras y, en general, un mal estado del firme. En otros puntos se realizarán tratamientos de entronques y de reposición para alinear las superficies en el encuentro entre dos calles, así como en los pasos peatonales, accesos a garajes y otros cruces, para evitar resaltos laterales y escalones entre pavimentos.

Y, por último, en aquellas vías con roturas continuas de la estructura de la cuneta, se procederá a la construcción de nueva cuneta. Como es lógico, también se repondrá la señalización horizontal correspondiente a cada calle. Según las estimaciones llevadas a cabo, se prevé la generación de 390 toneladas de residuos en las obras de esta campaña de aglomerado.

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