Los asentadores de la Bretxa ven inviable cambiar los accesos sin pactar el traslado a Pescadería

Los asentadores de la Bretxa no apoyan un traslado de los accesos mientras no se concrete la nueva distribución de puestos. / ARIZMENDI
Los asentadores de la Bretxa no apoyan un traslado de los accesos mientras no se concrete la nueva distribución de puestos. / ARIZMENDI

Presentan alegaciones al plan especial que ordena las reformas previstas en el mercado. Expresan su «total oposición» a trasladar las escaleras mecánicas del centro de la plaza hacia Aldamar si finalmente no se llega a un acuerdo para reubicar los puestos

AINGERU MUNGUÍA SAN SEBASTIÁN.

A pocos meses de que comiencen las obras de reforma del edificio Pescadería, los asentadores del mercado de la Bretxa siguen sin dar su visto bueno a la operación de transformación y reubicación de puestos que pretende la nueva concesionaria. En las alegaciones que han presentado al plan especial aprobado en el Ayuntamiento muestran su «frontal oposición» a la previsión de un cambio de los accesos (las escaleras mecánicas se trasladarían desde el centro de la plaza a una zona próxima a Aldamar) «en el caso de que el mercado decida no proceder al cambio de ubicación» pretendido.

El escrito de alegaciones muestra que el tira y afloja continúa entre la concesionaria (Abastos Gestion, S.L.) y la Asociación de Usuarios del Mercado de la Bretxa. El gobierno municipal aprobó inicialmente el 31 de octubre el Plan Especial de Reforma Urbana del Mercado de la Brecha promovido por la concesionaria, que busca reordenar y potenciar los usos comerciales en las diferentes plantas de los dos edificios y bajo la plaza, incluir el uso de dotaciones públicas en Pescadería (ambulatorio y zona deportiva), recuperar la plaza de la Bretxa como plaza de mercado trasladando el actual acceso junto a la calle Aldamar, y reubicar los puestos de verduras y carnicerías en la planta baja de Pescadería (con los puestos de pescado reubicados justo debajo, en la zona del actual Lidl).

Los asentadores del mercado de la Bretxa -que ven con buenos ojos la operación globalmente, pero necesitan concretar la letra de pequeña de cada contrato- indican en su escrito de alegaciones que la reubicación del actual acceso de escaleras mecánicas debe estar condicionado «al efectivo traslado del mercado a la nueva ubicación planteada en el edificio Pescadería». De lo contrario, la asociación expresa su «frontal oposición» puesto que un cambio en los accesos «produciría una importante alteración en los flujos comerciales» de la planta sótano «alterando de forma grave y negativa a los asentadores que desempeñan su actividad actualmente».

Los asentadores explican que toda la actividad comercial se articula en función del acceso y la distribución de los pasillos laterales de la planta sótano. «Cualquier cambio en esta simetría o en este flujo generaría un grave perjuicio para gran parte del mercado, sobre todo para la zona de pescadería», que es la que quedaría más lejos del nuevo acceso junto a la calle Aldamar. Los comerciantes señalan que sus contratos incluyen un derecho de traspaso cuyo valor «en buena parte se determina en función de su mejor o peor ubicación dentro del mercado. Aquellos puestos adquiridos en las zonas principales, como el pasillo central y principal, a pie de escaleras o ascensor, evidentemente adquieren más valor comercial que otros más alejados del centro neurálgico del mercado». «Una actuación de modificación de la distribución como la que nos ocupa -sigue el escrito- supondría una alteración 'cuasiexpropiatoria' de los valores de estos puestos, depreciando notablemente los que hoy se ubican en la zona principal y depreciando de forma notable todos aquellos que se alejan todavía más de las zonas de acceso o tránsito».

Los asentadores concluyen que si finalmente el mercado se mantuviera en la planta sótano (hipótesis de un no acuerdo con la concesionaria) debiera «llevar aparejado el escrupuloso respeto al actual acceso y distribución interior». Por otro lado, el colectivo «aprueba y entiende» las medidas de reforma que se pretenden llevar a cabo por la concesionaria en el conjunto de edificios de la Bretxa para «facilitar nuevos accesos y nuevas actividades, revalorizar edificaciones y mejorar sus usos». Entre las medidas que se contemplan, figura la permeabilización de las fachadas, permitiendo el rasgado de huecos para mejorar el acceso desde la calle a los nuevos usos, tanto en Pescadería como en el edificio Boulevard.

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