Una de las áreas de Basquetour tendrá su sede en el Palacio de Miramar

El Palacio de Miramar acogerá en sus dependencias un departamento de la Agencia Vasca de Turismo. / USOZ
El Palacio de Miramar acogerá en sus dependencias un departamento de la Agencia Vasca de Turismo. / USOZ

El PP pacta con el PSE la operación ante la salida del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco del consorcio que gestiona el edificio

AINGERU MUNGUÍA SAN SEBASTIÁN.

Basquetour ubicará una de sus áreas de gestión en el Palacio Miramar. Es la única decisión concreta que se ha producido en meses en torno a los usos futuros de este emblemático edificio, que se quedó medio cojo tras la salida de Musikene. La operación se ha fraguado a impulso del PP y tras la salida del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco del consorcio que gestiona el inmueble.

Los populares fueron los primeros que movieron ficha la pasada primavera sobre el futuro de Miramar al proponer el traslado de Bilbao a San Sebastián de la sede de la Agencia Vasca de Turismo (Basquetour). El PP logró que el Parlamento Vasco aprobara una enmienda de 100.000 euros a los Presupuestos Vascos 2017 para realizar el proyecto de traslado y reubicación de esta institución en el Palacio Miramar. Basquetour es una sociedad pública del Departamento de Turismo, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco, creada en el 2006, con el objetivo de «liderar el impulso e implementación de la estrategia de competitividad del turismo vasco». La entidad tiene su sede en Bilbao y en la misma trabajan casi una treintena de personas.

La singular construcción asomada a la bahía de La Concha sobre el Pico del Loro ha sido sede de Musikene, de los Cursos de Verano de la UPV, de Eusko Ikaskuntza y de eventos, congresos, jornadas y fiestas, pero con el traslado el pasado septiembre del Conservatorio Superior de Música a sus definitivas dependencias se iniciaba entre los gestores del Palacio de Miramar un proceso de reflexión para despejar su futuro. El movimiento que ha desencadenado la operación ha sido la salida del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco del consorcio que gestiona el palacio, una decisión que se ha costatado al no realizar la aportación económica anual (60.000 euros) para el mantenimiento de las instalaciones, al igual que lo hacen los otros dos gestores (Ayuntamiento y Diputación), según indicó la portavoz municipal del PP, Miren Albistur.

Albistur: «Tiene todo el sentido que esta sede emblemática vincule sus usos al turismo»

Los populares han llegado finalmente un acuerdo con el PSE para que sea el Departamento de Turismo, Comercio y Consumo quien coja el testigo, ocupe este asiento y propicie la llegada de Basquetour al Palacio Miramar. El deseo de los populares era que toda la Agencia Vasca de Turismo se ubicase en San Sebastián, pero este movimiento hubiera exigido un cambio en los estatutos que complicaba la tramitación. Finalmente, se ha acordado que será el área de 'Producto', que gestiona el posicionamiento y la competitividad de Euskadi como destino turístico, la que llegará a Miramar, lo que implicará el traslado de unos 7 funcionarios.

Partida en los Presupuestos

El acuerdo permitirá que de los 100.000 euros destinados en los Presupuestos para la operación, 60.000 se dediquen a pagar la aportación autonómica al consorcio del año 2017 y los otros 40.000 euros se destinen a dos estudios: uno que planifique el traslado del Área Producto de Basquetour a San Sebastuián y el otro que analice la reordenación de espacios necesarios en el Palacio Miramar. El Pleno del Ayuntamiento del pasado martes aprobó una propuesta de los populares, con los votos de PSE, PNV e Irabazi (EH Bildu se abstuvo), en el mismo sentido que otra moción aprobada por el Pleno en abril, para que Miramar acoja algún departamento de Basquetour.

Albistur explicó que la operación tiene toda lógica, después de que el Departamento de Cultura «de forma irresponsable haya dejado el consorcio de Miramar», puesto que permite vincular los futuros usos del edificio con el turismo.

Hay que recordar que una de las líneas de uso más claras que se barajan para este enclave es complementar la oferta del Kursaal de espacios para reuniones y congresos de hasta 300 personas, y seguir ofreciendo, como hasta ahora, la posibilidad de organizar pequeños eventos, celebraciones civiles y bodas.

Además está en estudio la propuesta de convertir algunas dependencias del palacio -residencia de la familia real entre 1892 y 1929- en una especie de museo de la Belle Epoque que muestre a donostiarras y visitantes los orígenes de la vinculación del turismo con la ciudad. Este proyecto cultural, que impulsa Lola Horcajo, incluiría la utilización del mobiliario original que estuvo en estas dependencias y que en la actualidad se guarda en el Palacio de la Cumbre (Aiete).

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