180 años cubriendo las cabezas

A la izquierda A. Ponsol en la plaza de las Escuelas con Narrika. 1920. /FONDO COMERCIOS DONOSTIARRAS
A la izquierda A. Ponsol en la plaza de las Escuelas con Narrika. 1920. / FONDO COMERCIOS DONOSTIARRAS

Casa Ponsol es el comercio decano de San Sebastián, fundado en 1838

CARLOS BLASCO J.J. FDEZ. BEOBIDE LOLA HORCAJO

Casa Ponsol es el comercio decano de la ciudad, fundado por Bernardo Ponsol en 1838, y seguramente la sombrerería más antigua de Euskadi e incluso de España.

Tras el derribo de las murallas en 1863, San Sebastián conoció un enorme crecimiento y Casa Ponsol adquirió un gran prestigio. Fallecido Bernardo, fue su hijo Agapito Ponsol e Ybarzabal el que continuó con el negocio.

FECHAS

1838
Se funda Casa Ponsol
1897
Proveedor de la Real Casa.
1920
Los más importantes fabricantes de canotiers.
1922
Casa Ponsol pasa a José Leclercq.
1940
Recuperan el negocio incautado.
1983
Iñaki Leclercq se hace cargo del negocio.
2018
Cumplirá su 180 aniversario.

Agapito fue concejal del Ayuntamiento y siempre será recordado por ser el promotor e introductor de los célebres 'tamarindos' de La Concha, cuestión que le costó muchos disgustos al ser una medida incomprendida en su momento, hasta que a los pocos años, estos arbolitos ya daban la sombra deseada y se convirtieron en uno de los iconos donostiarras más reconocidos.

Era un maestro en cuestiones de boinas, y el que entraba en su tienda tenía poco que decir a la hora de su elección. Agapito Ponsol, de forma ritual, le medía la cabeza, elegía la boina y se la calaba en su justa posición al cliente. Siempre acertaba.

En 1897, la reina María Cristina les hizo entrega del título de proveedor de la Real Casa ya que fabricaba las boinas que usaba Alfonso XIII.

Es en este periodo cuando entra a trabajar José Leclercq y Uranga, donostiarra y nieto de belgas. Pronto contó con la confianza de Ponsol, llegando a ser encargado y posteriormente socio. Al fallecer Agapito en 1922 sin descendencia, el establecimiento pasó a José Leclercq, pero conservó el nombre comercial de Casa Ponsol.

Este comercio de la Belle Epoque se anunciaba como «fábrica de sombreros y gorras de todas clases y renombradas boinas», y también vendía «impermeables ingleses, capas, corbatas, chalecos de punto superiores, mantas de viaje y pieles para cuello», según rezaban los anuncios de la época.

A comienzos de siglo habían importado prensas inglesas y para 1914 ya empleaba 14 sombrereros y 10 oficialas. En aquella época siempre había en la casa expertos artesanos, entre los que no faltaban algunos extranjeros como el ruso Achile Nordelstein o los franceses Alphonse Duchene y Leoncio Capsenrox.

La Casa Ponsol fue la primera que vendió en España los famosos sombreros 'jipijapas' traídos de Muyabamba y Monte Cristil de la lejana América. Tras la primera Guerra Mundial, comenzaron a vender prendas para la lluvia fabricadas con la fórmula de la Casa Macintosh Ltd. de Manchester y con este tejido elaboraban también las esclavinas de los guardias.

El negocio prosperaba y llegó el 'boom' de los años 20 con la moda del canotier. Dotados de una moderna maquinaria llegaban a fabricar un canotier en 30 segundos. José Leclercq se había casado con Carmen Sarasola y tuvieron seis hijos. Los varones, José Mari e Ignacio, ampliaron sus estudios en Francia e Inglaterra. José, el padre, falleció en 1930 y dos años después, el hijo mayor, José Mari, casado con Vitorina Carrasco, se independizó y fundó un nuevo establecimiento sombrerero con el nombre Leclercq, en el número 18 de la misma calle Narrika, uno de los comercios con gran renombre en la ciudad. Ignacio y sus hermanas Karmele, Bitxori y Ángeles continuaron en la primitiva Casa Ponsol.

Durante la guerra civil, la tienda fue incautada por Falange, que aprovechó sus instalaciones para confeccionar gorras militares. La familia Leclercq consiguió, no sin dificultades, que les fuera devuelto el negocio tras acabar la contienda.

Pasaron los años y la moda del sombrero decayó, pero Casa Ponsol logró superar estas difíciles etapas, a base de trabajo e imaginación, manteniendo el establecimiento con el sabor señorial de antaño y la funcionalidad actual.

En 1983, Iñaki Leclercq Díaz, hijo de Ignacio, y su esposa Pilar García Zurbano se hicieron cargo del negocio y el comercio, que hasta entonces languidecía, cobró nuevo impulso. Ellos procedieron a la restauración de todo el mobiliario, así como de las magníficas vidrieras, firmadas por 'De Taffe, Bruxelles 1893', que se encontraban muy deterioradas por el paso del tiempo.

A partir de 1990 la moda del sombrero, aunque no con la fuerza de antes, inició una recuperación significativa y Casa Ponsol, dedicándose también a la comercialización de ropa de caballero, siguió siendo un referente de moda y calidad en la ciudad y el destino preferido para los usuarios de la tradicional txapela.

En la actualidad, la responsabilidad de Ponsol la tiene Iñaki Leclercq García, cuarta generación de los Leclercq que atiende el comercio más antiguo de nuestra ciudad.

En el año 2018, Casa Ponsol cumplirá 180 años en activo, cubriendo las cabezas de los donostiarras, lo que a nuestro juicio merece el reconocimiento de todos. Es por ello que proponemos su candidatura para que se le otorgue la Medalla al Mérito Ciudadano.

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