29 años en el corazón de Altza

Pelegrín González, en su lugar favorito, el Ayuntamiento de cuando Altza fue municipio.
/ARIZMENDI
Pelegrín González, en su lugar favorito, el Ayuntamiento de cuando Altza fue municipio. / ARIZMENDI

Nacido en un pueblecito de Zamora, ha sido testigo de los cambios durante tres décadas Pelegrín González, corresponsal de DV en el barrio que fue municipio, se jubila

CRISTINA TURRAU SAN SEBASTIÁN.

Ha sido testigo de los grandes cambios del barrio de Altza durante tres décadas. Pelegrín González (Pajares de la Lampreana, Zamora, 1952), corresponsal de en Altza durante 29 años se jubila. Cumplió los 65 años el pasado 8 de agosto. «Hay que dejar paso a la juventud, a personas que vengan con nuevas ideas y nuevos bríos», dice.

Corría el año 1988 y Pelegrín González necesitaba tener su mente ocupada. «Fue el año en que falleció mi hija, con 9 años», relata. «Estaba siguiendo los partidos del Roteta, porque me gusta el fútbol, me gusta el deporte. Alfredo Montoya, 'Txolo', me pidió que mandara las crónicas a EL DIARIO VASCO. Las empecé a mandar y Pedro Gabilondo, subdirector del periódico actualmente jubilado, me llamó para que escribiera crónicas generales sobre Altza. Al principio no le hice mucho caso porque no me veía capacitado para eso, pero luego me animé. Escribía sobre la iglesia, los jubilados de San Marcial, los jubilados de Santa Bárbara».

y tantos pelotaris había en Altza en los años 80, con la Escuela de Pelota de Boskotarrak y luego Altzatarra
Eran los años de Carrete, Koka, Gastesi y Castellanos.

El reto empezó a crecer. «En Altza hay 9 sociedades. En aquellos momentos existía el baloncesto, con la Escuela de Baloncesto y 28 equipos de baloncesto femenino. Había una Escuela de Pelota que gestionaba Boskotarrak y luego gestionó Altzatarra. Había 50 y tantos pelotaris. Era la famosa época de los Carrete, Koka, Gastesi, la época dorada de Castellanos. Todo eso fue creando una bola de nieve que creció. Y Altza, quizás el barrio más poblado de San Sebastián, empezó a generar noticias».

Llegaron los suplementos de DV 'Vivir en Altza', donde se explayaba en artículos y reportajes. «Cuando te das a conocer en el barrio y te adentras en su vida del barrio, las cosas van saliendo por sí solas».

Su vida laboral se ha desarrollado en una fábrica. «Afortunadamente he dejado muchos amigos, a pesar de que la fábrica ha disminuido mucho en su personal. En Industrias Españolas S.A., IESA, donde yo empecé, éramos más de 1.800 en 1973, cuando entré. Y hasta la actualidad. Ahora somos muy poquitos, desgraciadamente. Pero sigue teniendo su razón de ser».

La fábrica se llamó después Iberconta, conocida como Contadores, en el Alto de Miracruz. «Pero yo siempre trabajé en la factoría de Errenteria. Se fabrican contadores, medidores de agua».

Llegó a Altza procedente de Zamora. «Terminé la Maestría Industrial, ahora Formación Profesional, en junio de 1971. Es septiembre, en mi Zamora natal no había trabajo para los que acabábamos la formación. Me tenía que buscar los garbanzos. Y los busqué donde había trabajo, en Gipuzkoa. Llegué a San Sebastián el 30 de septiembre de 1971. Estuve trabajando algo en la construcción porque no encontraba trabajo en las fábricas ya que no tenía el servicio militar cumplido. Una vez que lo terminé, estuve trabajando año y medio en la fábrica de Andoain SAPA, de oficial de segunda ajustador. Pero en IESA, siendo oficial de tercera, con menos categoría laboral, ganaba más dinero. Y allí se ha desarrollado mi vida laboral hasta la jubilación».

Dice que Altza ha aumentado el número de habitantes y de viviendas, «pero sigue teniendo conciencia de pueblo y de su origen rural».

«Lo mejor de Altza son sus gentes», afirma. «Existe en el barrio verdadera camaradería. El asociacionismo llegó a Altza porque había carencias y se ha sabido salir adelante». Pide que Altza siga siendo Altza, «porque en sus gentes está lo mejor».

Ahora viajará y disfrutará de su familia. Pasará también más tiempo en Pajares de la Lampreana, su pueblo natal, «muy pequeñito y acogedor, muy agrícola, muy pueblo de Castilla». Acaba de celebrar la fiesta de quintos. «En 1952 nacimos 48, vivimos 45 y lo hemos celebrado con nuestras parejas».

En la corresponsalía de en Altza le toma el relevo Yolanda Sánchez, también corresponsal de Intxaurrondo: sanchezsanchezyolanda@hotmail.com

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