Altza y Bidebieta ganan cuota entre los perceptores de AES y ya suponen el 30% de la ciudad

Altza y Bidebieta ganan cuota entre los perceptores de AES y ya suponen el 30% de la ciudad

El Ayuntamiento autoriza un gasto inicial de 2,4 millones de euros para Ayudas de Emergencia Social, de las que se beneficiaron el año pasado 4.444 personas

AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN.

Las necesidades económicas tienden a reducirse levemente con la salida de la crisis económica, pero las desigualdades se cronifican e, incluso, ensanchan. Así se desprende de la evolución de las Ayudas de Emergencia Social (AES) que reciben las familias con riesgo de exclusión de la ciudad. Los perceptores comienzan a reducirse en número, pero no ocurre lo mismo en algunos barrios como Altza y Bidebieta que siguen aumentando y ganando cuota entre los beneficiarios y los recursos totales de AES y ya superan el 30% del conjunto de la ciudad. El Ayuntamiento sigue aumentando sus partidas presupuestarias destinadas a complementar los fondos del Gobierno Vasco en esta materia, según explicó ayer el alcalde, Eneko Goia.

El gobierno municipal acordó ayer destinar a AES una partida inicial de 2,4 millones de euros, lo que supone incrementar 225.000 euros lo habilitado el año pasado en estas fechas (finalmente se aportaron 2.645.355 euros por parte de las instituciones). Esta prestación económica destinada a cubrir las necesidades básicas de personas con recursos insuficientes es una competencia del Gobierno Vasco, pero las partidas presupuestarias que destina anualmente para su gestión por los municipios resultan insuficientes para dar respuesta a todas las necesidades que se detectan según los criterios que marcan la normativa autonómica. Por ello, los ayuntamientos, entre ellos el de San Sebastián, adelantan y complementan los fondos. La administración ha mantenido, incluso, incrementado ligeramente sus aportaciones a estas ayudas, pese al descenso en el número de personas y familias beneficiarias de AES desde el pico del año 2015. Ese año 2.709 familias (4.958 personas) recibieron en San Sebastián estas prestaciones que permiten cubrir gastos de arrendamiento de la vivienda, gastos de energía y necesidades sanitarias (prótesis oculares, auditivas, dentista, plantillas, ortopedia, etc). El año pasado fueron 2.539 las familias donostiarras las perceptoras de AES (4.444 personas), 156 menos que un año antes. Sin embargo, los recursos públicos destinados a la materia aumentaron en 225.000 euros. La tendencia continúa este año igual. «No vamos a bajar la guardia y lo reflejamos en los Presupuestos con un aumento este año de las partidas destinadas a este fin. Ahora autorizamos el gasto de 2,4 millones de euros (cinco de cada seis euros los sufragará finalmente el Gobierno Vasco), pero la delegada de Acción Social podrá disponer de más fondos si se detectaran más necesidades», explicó Goia.

Datos

4.444 personas
se benefician de la ayuda de los 2.539 perceptores de AES. En 2015, fueron 4.958 personas y 2.709 perceptores.
2,6 millones de euros
Es la cantidad que se distribuyó el año pasado entre los beneficiarios de las Ayudas de Emergencia Social.

Una de las conclusiones que se pueden sacar de la evolución en los barrios de estas ayudas es que las desigualdades territoriales se cronifican. Las familias perceptoras de estas prestaciones en los barrios de Altza y Bidebieta suponían en 2013 el 26% de las del conjunto de la ciudad. Hoy, cuando los beneficiarios han ido reduciéndose en el total del municipio, los de estos dos barrios superan el 28% del total (en cifras absolutas han pasado de 604 familias perceptoras a 715 en cuatro años). Esas dos zonas recibían el 27,36% de los recursos económicos por AES hace cuatro años y hoy alcanzan el 31,47%, según los datos de la memoria de Servicios Sociales del año 2017.

En el último año se ha contabilizado una disminución de beneficiarios de AES en Parte Vieja-Centro, Gros-Egia, Antiguo y Bidebieta-Herrera, mientras que se produce un incremento relativo en Amara, Larratxo-Altza y Riberas-Loiola-Martutene. Intxaurrondo se mantiene sin cambios en el 16,4%. En lo que apenas se producen cambios es en la distribución por sexo y edad: las mujeres, con una distribución bastante equitativa por franjas de edad, suponen dos de cada tres perceptoras de AES.

La autorización de los pagos de AES supondrá, según explicó Goia, que estas ayudas «se empezarán a tramitar con inmediatez. Un retraso en estos pagos pondría en riesgo la disponibilidad de vivienda de estas personas», explicó.

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