Donostia implantará las paradas a demanda en la línea B8 nocturna de Dbus

Personas esperan para coger un autobús nocturno. /Arizmendi
Personas esperan para coger un autobús nocturno. / Arizmendi

Mujeres y menores de 18 años podrán solicitar en determinados tramos bajarse entre las paradas oficiales del recorrido

Dani Soriazu
DANI SORIAZU

Dbus ya tiene articulado el mecanismo que le permitirá implantar el servicio de paradas a demanda en sus servicios nocturnos. La medida, que busca mejorar la seguridad de las mujeres cuando vuelven a sus casas por la noche, se probará como experiencia piloto, y con una duración indefinida, en la línea nocturna B8 que cubre el recorrido Miraconcha-Benta Berri-Seminario y que funciona viernes y sábados. Su puesta en marcha está prevista para este próximo mes de junio y permitirá a mujeres y menores de 18 años solicitar la bajada entre las paradas oficiales, eso sí, en un determinado tramo del recorrido del autobús. Una vez se analicen los resultados de esta prueba se considerará si este tipo de servicio puede extenderse a otras líneas.

La medida fue anunciada ayer en rueda de prensa por el alcalde, Eneko Goia, quien explicó que se ha elegido la B8 por su alta demanda -15.773 viajeros en 2017- y por tratarse de una línea «que cubre zonas de la ciudad que no están muy pobladas y podrían generar situaciones de inseguridad». En este sentido, apuntó que de todas las calles que recorre este autobús solo se podrá solicitar la bajada a demanda en las siguientes: Sanserreka, Pío Baroja, Paseo de los Pinos, Paseo de Hériz, Doctor Marañón, Donostizarra, Portuene y Palacio.

Según la configuración de este nuevo servicio, que está previsto que el Consejo de Administración de Dbus apruebe el próximo día 23, la parada a demanda deberá ser solicitada expresamente al conductor por mujeres y menores de edad. Será necesario trasladar personalmente al chófer, con una parada de antelación, el lugar donde desea bajarse el usuario.

Asimismo, el pasajero que haya solicitado el servicio deberá situarse en la parte delantera del autobús, ya que será desde ahí donde tendrá que hacer el descenso. Las paradas a demanda solo serán de desembarque, en ningún caso se autorizarán subidas. Por su parte, el conductor solo permitirá la bajada en aquellos lugares donde haya acera, para garantizar las condiciones de seguridad de las personas usuarias y evitar posibles accidentes.

Por último, el servicio deberá cumplir también con lo dispuesto en la Ordenanza Municipal de Circulación de Peatones y Vehículos. Entre otros aspectos, esto supone que el autobús no podrá parar a menos de cinco metros de una esquina, cruce o bifurcación; tampoco podrá hacerlo en lugares donde se impida la visibilidad de las señalizaciones o en isletas, medianas, pasos a nivel o de peatones o ciclistas.

En cualquier caso, Goia recordó que el actual Reglamento de Transporte de San Sebastián, de abril de 2016, ya recoge la posibilidad de que en algún momento, si se considera necesario y si los informes técnicos así lo aconsejan, se pueda establecer un servicio de autobús nocturno que permita paradas a demanda. En este sentido, apuntó que la capital guipuzcoana lleva «ventaja» con respecto a Bilbao, donde quieren poner en marcha esta iniciativa pero para ello todavía deben aprobar la modificación de su propio reglamento.

Tras el paso de otras ciudades

El alcalde señaló que para poner en marcha las paradas a demanda en San Sebastián se han analizado experiencias similares como las desarrolladas en Irun y en otras ciudades del Estado, como Vigo, Terrassa, Tarragona y Barcelona. Parte de ese análisis se basa en un reciente estudio de Atuc, la Asociación de Empresas Gestoras de los Transportes Urbanos Colectivos, del que se extraen una serie de conclusiones como que, aunque se lleva poco tiempo ofreciendo esta posibilidad, la utilización del servicio de paradas a demanda en estos lugares es muy baja, con un uso de cinco por cada mil usuarios.

Del mismo informe también se desprende que, de hacerse un uso intensivo de esta opción, podrían generarse problemas de regularidad, como que los tiempos de espera en las paradas sean mayores al aumentar los tiempos del recorrido. Incluso podría darse el caso de que fuera necesario reforzar con más autobuses y conductores el servicio nocturno. Eso sí, se reconoce que podría ser una actuación adecuada en zonas de baja densidad poblacional.

Por ese motivo, el alcalde apuntó que, de los resultados que arroje la experiencia piloto en la línea B8 -respecto a su uso y demanda- la compañía considerará la opción de extender el servicio de paradas a demanda a alguna de las otras siete líneas 'búho' de la ciudad, o incluso replantear su configuración.

Con su puesta en marcha, Donostia se convertirá en la segunda localidad guipuzcoana en implantar este servicio, después de que Irun lo hiciera el pasado mes de abril. En la ciudad fronteriza se permite que todos los usuarios puedan solicitar parada a demanda. No obstante, hay que tener en cuenta que se trata de un único microbús que cubre las dos líneas que dan servicio las noches de sábados y vísperas de festivos y que de media transporta cada sábado a 60 personas.

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