Diario Vasco

El bidegorri que discurre por el túnel de Morlans se cierra durante meses

Un operario explica a un ciclista que el bidegorri está cerrado.
Un operario explica a un ciclista que el bidegorri está cerrado. / FRAILE
  • Los trabajos para hacer realidad el ascensor inclinado se van a prolongar nueve meses, aunque se espera poder reabrir el paso ciclista antes de que termine la obra

La obra para implantar un ascensor inclinado entre Morlans y Melodi (Aiete) va a obligar a cerrar durante varios meses el túnel por el que discurre un utilizado bidegorri que conecta Errotaburu con Amara. Los trabajos para hacer realidad esta especie de funicular se van a prolongar nueve meses, aunque se espera poder reabrir el paso ciclista antes de que termine la obra.

Varios usuarios de esta vía de comunicación entre el Antiguo y Morlans han mostrado su malestar por el cierre dado que este paso se había constituido ya en la ruta diaria para ir a trabajar o al centro de estudios. La pista permite una conexión directa, sin subir la fuerte pendiente hasta Aiete, entre Amara e Ibaeta (campus universitario).

Tanto la contrata de la obra como el Departamento de Obras y Proyectos del Ayuntamiento no han visto otra alternativa para garantizar la seguridad que el cierre del bidegorri. El concejal de Urbanismo, Enrique Ramos (PSE), explicó que la drástica medida «está justificada por la peligrosidad que supone para los ciclistas el tránsito durante las labores de desbroce, movimiento de tierras y ejecución de la estructura de hormigón que sirve de soporte al ascensor inclinado». El edil indicó que aunque esta obra se prolongará durante 9 meses el cierre del bidegorri «probablemente se pueda reducir, a partir del momento en que no exista peligro» para las personas que transiten por este punto. «Se va a intentar la apertura del bidegorri en el plazo más breve posible», añadió.

Prima la seguridad

En el balance entre las necesarias medidas de seguridad de una obra y la garantía de mantenimiento de una conexión ciclista, el Departamento de Obras y Proyectos no lo ha dudado y ha impuesto su criterio a cualquier otra consideración de otros departamentos municipales, como el de Movilidad, que veía con preocupación el cierre de esta vía ciclista. Hay que tener en cuenta que hay tres funcionarios municipales procesados por la muerte, hace cuatro años, de Mikel Arzak, un viandante al que golpeó una roca desprendida de la ladera del Paseo Nuevo donde se ejecutaban unas obras de estabilización del talud.

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