Diario Vasco

Larratxo seguirá a Morlans-Aiete y podría tener listo su ascensor en 2018

Imagen del futuro ascensor y su acceso desde Morlans y de la urbanización que se acometerá en la zona.
Imagen del futuro ascensor y su acceso desde Morlans y de la urbanización que se acometerá en la zona.
  • El Ayuntamiento prevé sacar a licitación la construcción del elevador para esta zona de Altza a finales de este año

Mientras los vecinos de Morlans y Aiete cuentan los días para que arranquen las obras del ascensor que unirá ambos barrios, los de Larratxo esperan noticias que aporten algo de luz sobre las fechas en las que podrán disfrutar de su propio elevador. Y parece que no tendrán que esperar mucho más. Según explicó ayer el alcalde Eneko Goia, la licitación del proyectó de construcción de esta instalación, que uniría la parte baja de Larratxo -calle Larraundi- con el Casco de Altza, podría ver la luz en la segunda mitad de este año y, si nada se tuerce, podría estar en funcionamiento a lo largo de 2018.

La apuesta del Gobierno municipal por la movilidad vertical se consolida de esta manera, tras varios años de impasse en los que no se ha actuado en la mejora de la accesibilidad a los barrios altos. Ayer se dio un nuevo paso con la adjudicación de las obras para construir los dos ascensores que unirán Morlans y Aiete. Según señaló Goia, su construcción arrancará «a la vuelta de Semana Santa o primeros de mayo» y ambos estarán listos para el primer trimestre de 2018. Con ellos se salvará una cota de 38 metros de altura y se dará servicio a una población de unos 3.700 donostiarras en un radio de 1,3 kilómetros a la redonda.

Se trata, por una parte, de un ascensor inclinado que dispondrá de una cabina singular con forma de 'D'. Tendrá capacidad para transportar a 25 personas y superará los 143 metros de distancia que separan a Morlans de la rotonda de Melodi. Este primer tramo se recorrerá en un minuto y doce segundos. El trazado del mismo irá en paralelo al vial Amara-Aiete y tendrá una inclinación de 16º. La duración estimada de las obras de este tramo es de nueve meses.

El segundo es un ascensor convencional que conectará Pío Baroja con el Paseo de Aiete en apenas siete segundos. El plazo de ejecución de esta obra es de seis meses, por lo que podría estar en marcha a final de año.

Junto a la construcción de los dos ascensores, además, se urbanizará el entorno de Morlans donde se ubicará la instalación. La operación mejorará la zona alrededor del túnel de bidegorri que conecta este barrio con Lugaritz. Esta área será regenerada con nuevos accesos peatonales, zonas de picnic, aparca-bicis y bancos para descansar.

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