Diario Vasco

Un contenedor de barco se usará para evitar fugas de fibras de amianto en las catas de Altza

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El perímetro de seguridad en la parcela más alejada del polideportivo ha sufrido varias roturas por parte de usuarios de las huertas. / M. FRAILE

  • El Ayuntamiento cubrirá las zonas verdes valladas junto al polideportivo con lona geotextil

  • La Guardia Municipal sancionará a los usuarios de las huertas cercanas que pasan por alto el perímetro de seguridad

El Ayuntamiento se prepara para acometer un plan intensivo de catas que delimite la zona contaminada de amianto en los alrededores del polideportivo de Altza. Todos los pasos que se dan en el asunto son acordados con Osalan y el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, que han previsto que la nueva tanda de sondeos se ejecute desde el interior de un contenedor, como el que se utiliza en los barcos para transportar mercancías, para evitar la fuga de fibras de asbesto al ambiente durante los trabajos. En las próximas semanas está previsto, además, cubrir el suelo de las zonas verdes contaminadas mediante una lona de material geotextil para aislar estos terrenos de los residentes.

Estos y otros detalles se dieron a conocer ayer por los concejales socialistas de Urbanismo, Enrique Ramos, y Medio Ambiente, Alfonso Gurpegui, en respuesta a sendas interpelaciones formuladas por el grupo Irabazi y EH Bildu.

El viejo polideportivo ha sido ya completamente demolido y ahora el Ayuntamiento se apresta a acometer un programa de 27 catas, dentro y fuera de la parcela deportiva, para delimitar con precisión cuáles son los suelos contaminados por fibrocemento, un material que se desparramó por la zona como consecuencia de su fabricación en este lugar durante décadas.

El concejal de Irabazi Loïc Alejandro preguntó, entre otras cuestiones, por lo chocante que es disponer de una débil valla metálica en los suelos donde más cerca de la superficie se ha detectado el amianto frente a la eficaz barrera establecida alrededor del edificio derribado donde no se ha detectado este peligroso material. Enrique Ramos trató de explicar esta paradoja dado que el segundo es un vallado de obra para ofrecer seguridad ante un derribo (pese a ser una zona donde no se ha detectado amianto) y el primero es una frágil barrera de advertencia a los vecinos porque la autoridad ambiental impide siquiera clavar u horadar un terreno donde se ha constatado ya la contaminación.

Cubrir por seguridad

En todo caso, el concejal de Urbanismo explicó que el Ayuntamiento ha consensuado ya con Osalan y el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco la metodología a emplear en las próximas semanas. Por un lado, se van a cubrir las superficies verdes de las parcelas 2 y 3 (en el exterior de la parcela del polideportivo), espacios alrededor del colegio público de Altza, mediante una «lona geotextil» que garantice una mayor seguridad frente a cualquier apertura del vallado. El centro de enseñanza ha pedido al Ayuntamiento que se lleven a cabo estos trabajos fuera del horario lectivo y la administración trata de acelerar los trámites para efectuarlos durante las vacaciones de Semana Santa ya que si no habría que posponer esta actuación hasta junio, una vez finalizado el curso.

Una treintena de sondeos

Por otro lado, el Ayuntamiento prepara el programa de 27 catas que se efectuarán en las tres parcelas (12 en el interior del solar a construir y 15 en el exterior). Esta actuación será adjudicada a una empresa inscrita en el RERA (Registro de Empresas con Riesgo por Amianto) y seguirá una metodología acordada la semana pasada con la autoridades medioambientales.

Según explicó Ramos, para efectuar estos sondeos en las tres parcelas se empleará «una especie de contenedor de barco» que evitará que cualquier fibra de fibrocemento escape al ambiente durante los trabajos. Estas maniobras serán más intensas y delicadas en las parcelas 2 y 3 (fuera del solar donde se levantará el polideportivo) porque es ahí donde las primeras catas detectaron amianto y donde lo hallaron a menor distancia de la superficie. Los trabajos son más sencillos en la superficie donde se encontraba el edificio del polideportivo porque hasta ahora no se ha encontrado amianto en esta parcela y hoy es un espacio expedito tras el derribo. Las parcelas 2 y3, sin embargo, son zonas donde hay que tener más prevención porque la contaminación está constatada y los trabajos tienen una mayor complejidad por la orografía, por que hay árboles y porque es un ámbito más accesible para los vecinos. El concejal de Urbanismo indicó que la parcela 3 en concreto, la zona más alejada del polideportivo, ubicada entre el colegio y una zona de huertas, «va a requerir de una análisis más profundo» en las próximas catas para poder delimitar con precisión hasta dónde llega la contaminación por amianto.

Ante las roturas del vallado de seguridad colocado en esta última parcela, el concejal de Medio Ambiente, Alfonso Gurpegui, explicó que ha firmado una resolución para que la Guardia Municipal pueda sancionar a las personas que de camino a las huertas ignoran este perímetro y provocan brechas en la barrera.

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