Diario Vasco

La cara oculta del parque de Lau Haizeta

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Parcela reservada al cultivo que está inutilizada por el depósito de piedras y otros materiales de construcción. / MIKEL FRAILE

  • Piden a la Diputación que analice si los vertidos son contaminantes y devuelva su carácter natural a este pulmón de 6,5 kilómetros cuadrados

  • Los vecinos denuncian la existencia de «vertederos ilegales» y «lodos de origen desconocido»

El parque de Lau Haizeta es un paraíso natural periurbano en los límites entre San Sebastián, Astigarraga y Errenteria, un pulmón verde de 6,5 kilómetros cuadrados que ofrece a la ciudadanía una ventana de escape hacia la quietud y el esparcimiento. Pero, como todo paraíso que se precie, tiene una cara oculta, una puerta de atrás en la que esconder las miserias del progreso.

Los vecinos del lugar llevan años denunciando la existencia de «vertederos ilegales» y el depósito de «lodos de origen desconocido», por lo que reclaman a la Diputación que intervenga para devolver al parque su carácter rural.

Pedro Mari Pagazaurtundua lleva casi media vida peleando por que las administraciones tomen cartas en el asunto. Bajo el brazo, este vecino porta una carpeta con la documentación que ha recabado en este tiempo: hay informes oficiales, partes policiales, denuncias, respuestas administrativas... Con fechas y hechos concretos. La calidad de los vertidos es una de sus principales inquietudes, aunque no la única.

«El 15 de febrero de 2010, un agente inspeccionó la zona de la antigua cantera de Txoritokieta, fotografió los lodos y dio parte, pero no se han analizado. Nadie ha hecho nada», se lamenta Pagazaurtundua, quien señala en el papel la frase «de procedencia desconocida». Este documento fue remitido al departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, responsable de controlar estos vertidos. «¿Quién consistió que echaran aquí este material cuando tenían otro sitio para depositar tierra como relleno?», se pregunta.

Otros dos agentes fueron también testigos hace apenas un mes de que en este mismo área de Lau Haizeta existen «dos puntos de vertidos ilegales» en los que además de materiales de obra hay colchones, televisores y basura de todo tipo. «Conviene retirar todo antes de que se conviertan en vertederos incontrolados», subrayan los autores del acta de inspección ocular, que de momento no ha tenido efecto práctico.

Piedras en vez de tierra vegetal

Frente a este basurero ilegal está otro de los motivos de queja del vecindario: una parcela destinada al labrantío que fue rellenada con piedras y material procedente de una excavación en Hospitales. La obra fue paralizada en 2015 tras una denuncia «por no ajustarse a la licencia que se había concedido» y la parcela continúa a la espera de recibir la prometida «capa de 40 centímetros de tierra vegetal», por lo que hoy por hoy no puede ser utilizada para el cultivo ni el pastoreo.

Pese a que cesó su actividad en 2011, la antigua cantera del camino de Putzueta sigue siendo fuente de protestas. Pagazaurtundua, como antes otros residentes de Lau Haizeta, recuerda que las voladuras se realizaron «sin permiso del Gobierno Vasco y se utilizaron en varias ocasiones más kilos de explosivo de lo permitido. Hasta 1.550 kilos de dinamita, casi el triple de lo estipulado». Lo dice con rabia, pues hace cuatro décadas una de estas rocas salió despedida, cayó sobre su caserío y le mató a una hija: «Denuncié a la empresa que gestionaba la cantera, pero nadie se ha hecho responsable. Es una vergüenza».

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