Diario Vasco

Movilidad destinará 75.000 euros a estudiar la colocación de una cinta mecánica en Egia

Propuesta sobre la que se basará la redacción del proyecto de viabilidad para instalar una rampa en la calle Egia.
Propuesta sobre la que se basará la redacción del proyecto de viabilidad para instalar una rampa en la calle Egia. / DV
  • Impulso Económico defiende una intervención que lograría «reactivar el comercio del barrio»

  • Arana elabora además un Plan Director de Accesibilidad que permitirá establecer qué zonas requieren de intervenciones más inmediatas

La calle Egia podría volver a cambiar su diseño el próximo año, pero todo dependerá de las conclusiones que se extraigan del estudio que encargará en breve el Ayuntamiento. Los diferentes delegaciones han ido exponiendo a los grupos municipales las partidas asignadas a los proyectos que está previsto acometer en 2017 y una de las novedades que incluye Movilidad es la reserva de 75.000 euros para analizar la viabilidad de la instalación de una rampa mecánica en una de las principales vías de Egia.

La iniciativa ha sido propuesta por el área de Impulso Económico después de varias reuniones de su delegado, Ernesto Gasco, con los comerciantes de la zona. En dichos encuentros se ha expuesto la dificultad a la que deben hacer frente un buen número de vecinos «de cierta edad» cada vez que optan por salir de su casa a hacer recados. «Es innegable que la población envejece y un porcentaje importante de los residentes en la zona alta de este barrio ve con gran dificultad su desplazamiento y acceso a la ciudad o incluso a Duque de Mandas, porque a su regreso tiene que volver a subir con la compra a cuestas», señala el edil socialista. Uno de los temas fundamentales y que preocupa a los comerciantes y vecinos es cómo mejorar la accesibilidad a un barrio que se ha desarrollado en pendiente y para ello, el equipo de gobierno apuesta por seguir medidas similares a las utilizadas «en ciudades escandinavas».

La redacción del proyecto se encargará en breve y la intervención pasaría por incorporar un sistema transportador de cinta rodada, similar al existente en los aeropuertos. «Además de mejorar la calidad de vida de los vecinos que viven en la parte alta, nos gustaría que fuera accesible para el conjunto de la población», apuntó Gasco, con el objetivo de abrir el comercio de Egia al resto de Donostia. Así, está primera fase permitiría salvar los doscientos metros que separan Duque de Mandas de Virgen del Carmen, aunque el reto al que se enfrentan de ahora en adelante es encajar las piezas del puzzle para incluir la rampa en la calle Egia, manteniendo los dos carriles de circulación -uno de subida y otro de bajada-, el nuevo bidegorri y las aceras a ambos lados de la calzada.

Estudio de prioridades

Además de los 75.000 euros que serán destinados a elaborar un proyecto concreto en la calle Egia, desde el departamento de Movilidad ya trabajan en un Plan Director de Accesibilidad que permitirá en unos meses determinar qué zonas de la ciudad requieren de una intervención más inmediata para la colocación de ascensores, y rampas o escaleras mecánicas.

Por el momento, 2017 ya cuenta con una partida de 240.000 euros que posibilitará -junto con los 1,7 millones restantes ya reservados- la ejecución del ascensor inclinado entre Aiete y Morlans, cuyo arranque está previsto para finales de año o principios del que viene. En la misma senda se encuentra el proyecto de ascensor de Larratxo para el cual hay reservados 1,6 millones de euros para instalar el tercer elevador que permitirá a los vecinos llegar sin dificultad a la parte alta de Altza. En la actualidad, el barrio cuenta con un doble ascensor que comunica, el paseo de Larratxo 35 con Bertsolari Txirrita 14 y un segundo elevador que llega hasta el paseo de Larratxo 54. Entre ambos sistemas, construidos hace 10 años, se salva una diferencia de cota de 36 metros. De forma complementaria, se habilitó también hace una década un triple tramo de escaleras mecánicas para salvar 21 metros de desnivel entre Bertsolari Txirrita y Leosiñeta. Con el tercer ascensor que prevé el departamento que lidera la jeltzale Pilar Arana se salvarán otros casi 30 metros de desnivel entre el cruce del paseo Larratxo y Leosiñeta (donde llegan las escaleras mecánicas y cerca de donde desembarca el segundo elevador) y la calle Larraundi, en la parte alta del barrio. Así, se resolverá la accesibilidad desde la parte baja de Larratxo hasta el Casco de Altza (cementerio).

Además de los dos elevadores cuya ejecución está más o menos encarrilada, el Plan deberá establecer qué sucederá y qué prioridad se le otorgará a otras zonas que fueron incluidas en el programa de gobierno y de las que por ahora poco se sabe, como la conexión entre la calle Escolta Real con paseo Gantxegi y paseo de Heriz o la solución para salvar el desnivel entre Duque de Mandas y Aldakonea.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate