Diario Vasco

Las catas en Ondarreta se aplazan a la espera del permiso de Costas

La playa de Ondarreta, ayer durante la bajamar.
La playa de Ondarreta, ayer durante la bajamar. / LOBO ALTUNA
  • El Ayuntamiento confía en recibir la autorización antes de las mareas vivas de mediados de diciembre

El Ayuntamiento no pudo iniciar ayer, como tenía previsto, el estudio geológico de la arena de Ondarreta al no recibir a tiempo el preceptivo permiso del Servicio Territorial de Costas de Gipuzkoa. El organismo dependiente del Ministerio de Medio Ambiente no ha respondido aún a la solicitud cursada a finales de octubre por el consistorio, una circunstancia que obliga a aplazar el trabajo de campo con calicatas que durante esta semana iban a realizar expertos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi.

El concejal de Espacios Públicos y Ecología, Alfonso Gurpegui, explica que Costas pidió al gobierno municipal la presentación de un informe adicional que la UPV elabora en estos momentos. El delegado del PSE confía en que para mediados de diciembre haya llegado la autorización y se puedan aprovechar las mareas vivas de entonces -similares a las de estos días- para acometer el proceso.

El estudio geológico del arenal tiene como objeto conocer la profundidad y extensión del manto de piedras de Ondarreta y, con las conclusiones en la mano, abordar las medidas adecuadas para favorecer su eliminación mecánica -lo que requerirá de otro permiso- y preparar la playa para la temporada estival.

Los plazos son claves, ya que para realizar las catas -una treintena, de un metro cuadrado y hasta seis de profundidad- son necesarias una condiciones especiales de bajamares activas con máximas de mareas vivas. También es importante que el inicio del estudio no se demore más allá del próximo mes porque de lo contrario no quedaría margen de maniobra y las piedras volverían a martirizar a los bañistas, como ha ocurrido este verano. Desde Aranzadi subrayan que en la operación únicamente se retirarán los áridos identificados como «material de relleno de origen antrópico» -por la actividad humana- para su traslado y pesado. Los bolos y gravas de origen natural, que forman parte del sustrato de la playa, una vez analizados se depositarán de nuevo en la zona más profunda de la zanja, antes de reintroducir la arena anteriormente extraída.

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