Diario Vasco

Diez salas de cine regresarán a un renovado Illunbe

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Imagen exterior del futuro 'Mirador de Illunbe'.

  • La moda ocupará tres plantas y se establecerá la primera zona gourmet y de ocio extremo de la ciudad

La venta de Illunbe va cogiendo forma. La Mesa de Contratación abrió ayer el sobre que desvela la propuesta económica: 17,1 millones de euros -100.000 euros superior al mínimo establecido en los pliegos- es el precio que la UTE formada por Larrain SL -perteneciente al Grupo Moyua- y Loiola Gestión Inmobiliaria -del Grupo Altuna y Uria- está dispuesta a pagar por comprar el complejo. Esta cifra, sumada a la presentación de los proyectos que la adjudicataria tiene previsto desarrollar en el área comercial, así como en lo referido a la mejora de los accesos peatonales permiten vislumbrar un esbozo cada vez más detallado de lo que será el futuro recinto que alcanza los 34.000 metros cuadrados.

Una de las principales novedades -además del nombre, ya que pasará a denominarse 'El Mirador de Illunbe'- es que las salas de cine volverán a hacerse un hueco en este entorno, aunque por el momento se desconoce la empresa que se hará cargo de su explotación. Según ha podido saber DV, una década después de que se cerrara el espació que durante ocho años estuvo gestionado por la Warner, los solicitantes han realizado una «apuesta importante» por dotar a la ciudad de un nuevo recinto de 3.000 metros cuadrados que albergará diez salas de proyección.

Restauración y ocio

Los futuros cines se ubicarán, junto a otros servicios, en el último piso de una galería comercial de cuatro plantas y 29.000 metros cuadrados. Se construirá en el mismo emplazamiento en el que hoy se encuentran los bares, y la fachada será completamente acristalada con amplias vistas que permitirán llegar a ver el mar. En el mismo nivel de los cines, se instalará además una zona de restauración con una oferta que incluirá locales de comida rápida, establecimientos 'slow food' y la primera zona gourmet de Donostia, donde una serie de pequeños locales con un mostrador permitirán degustar diferentes especialidades gastronómicas.

Además, en la misma planta se reservarán otros 3.000 metros cuadrados al primer local de ocio extremo de San Sebastián, que se está convirtiendo en una de las principales demandas en superficies comerciales de gran tamaño. Este local de la adrenalina estará dirigido a un público de entre 16 y 50 años, ya que albergará una zona de olas artificiales, simuladores virtuales de vuelo y ski, camas elásticas, tirolina o un 'Ninja project', que consta de un recorrido con obstáculos de cierta dificultad que se deberán superar.

Cines y ocio extremo en el nuevo Illumbe

Las tres plantas inferiores de la galería comercial estarán reservadas única y exclusivamente a moda. Aunque por el momento no haya confirmación de ninguna marca concreta, la adjudicataria apostará por las grandes operadoras, firmas nacionales e internacionales de cierto nivel. Algunas ya presentes en la ciudad y otras, que ven el Mirador de Illunbe como una oportunidad para instalarse en San Sebastián, que lo convertirán en un centro comercial de «primer nivel». «Cada vez más se busca que la visita a un centro comercial se convierta en una experiencia, donde las firmas que haya sean tan importantes como las alternativas de ocio o la estética del propio edificio y su luz natural», apuntan.

La segunda parcela que adquirirá la UTE una vez que se haga efectiva la compraventa está situada en la parte trasera de la plaza de toros -recinto que no está incluido en la venta-. Sobre ese terreno se alzará un hotel y una superficie comercial de productos alimenticios, con 3.000 metros cuadrados para cada uno de los establecimientos. Por el momento, según aseguran, las conversaciones con empresas que podrían gestionar sendos servicios están en una fase muy inicial, pero destacan el «gran interés» que ha suscitado.

Mejora de los accesos

En la propuesta presentada para mejorar los accesos peatonales al complejo, la adjudicataria deberá asumir unos gastos que en base al anteproyecto entregado rondarían los cinco meses de ejecución y unos 775.000 euros, entre escaleras normales y mecánicas, ascensor, ampliación de la pasarela y adecuación de las rampas a la normativa de accesibilidad vigente.

Así, el peatón podrá acceder al futuro Illunbe de tres formas que nacerán en la parte trasera del mini estadio, donde hoy están ubicadas las escaleras. En primer lugar, utilizando el ascensor de estructura metálica, hormigón armado y vidrio, y que tendrá capacidad para trece personas. En segundo, valiéndose de las escaleras mecánicas que, en dos tramos y con una plataforma entre uno y otro, salvarán los más de 16 metros de desnivel existentes. Y como última opción subiendo por escaleras fijas que, en cualquier caso, serán modificadas para cumplir la normativa.

Otra de las cuestiones de las que también deberá hacerse cargo la adjudicataria es mejorar y garantizar la accesibilidad de la pasarela actual que discurre sobre la GI-20, ya que presenta una pendiente constante de 7,54% a lo largo de sus 74 metros. La propuesta incluye mantener la pendiente pero generar rellanos de dos metros de fondo, con suelo antideslizante y una barandilla «de doble pasamanos anti vandálica de altura suficiente para evitar la caída de objetos al vial inferior» y que contará con iluminación led integrada.

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