Diario Vasco

«Algunos vecinos lo han vivido bastante de cerca»

Mikel Sánchez, secretario de la asociación de vecinos de Morlans, explica que el problema de los suicidios desde el vial, además de constituir una tragedia en sí misma, ha dejado marcado a más de un vecino que ha sido involuntariamente testigo de estos sucesos. «Yo, en concreto, presencié a una de estas personas tapada con una sábana y rodeada de guardias municipales», explicó. Otros casos son más duros porque una mujer y su nieta vivieron una de estas caídas mientras estaban en el parque infantil ubicado bajo el viaducto.

Es difícil recabar datos oficiales de estos episodios, pero se sabe que el año pasado fueron 11 personas las que se quitaron la vida al lanzarse al vacío desde el vial (casi una al mes).

Otro problema derivado de esta calzada es el ruido que provocan los coches. «Tener la vivienda pegada a una carretera con varias juntas de dilatación puede llegar a ser insufrible». En el barrio preocupa también que a futuro con la posible desaparición del acceso rodado de Carlos I «el vial Amara-Errotaburu pueda llegar a absorber más tráfico» aún del que registra hoy en día. Las pantallas que colocará ahora el Ayuntamiento ayudarán a solucionar, a partir de enero, parte de estos problemas.

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