Diario Vasco

La recogida a domicilio de muebles y electrodomésticos arrancará en enero

Un colchón y varios muebles depositados en la vía pública, práctica que se pretende erradicar.
Un colchón y varios muebles depositados en la vía pública, práctica que se pretende erradicar. / MURUZABAL
  • Alfonso Gurpegui explica que la experiencia piloto gratuita se desarrollará en Intxaurrondo durante un año y anuncia que si tiene éxito se extenderá al resto de barrios

La recogida de voluminosos podría dejar pronto de ser un quebradero de cabeza para el Ayuntamiento. La Junta de Gobierno Local ha aprobado esta semana los pliegos del contrato que regirá el nuevo servicio de retirada de muebles, colchones y otros enseres de gran tamaño, de manera que a partir del próximo mes de enero ya no será necesario bajarlos a la basura.

El concejal de Espacios Públicos y Ecología, Alfonso Gurpegui, explica que se trata de una experiencia piloto que se desarrollará en 2017 en Intxaurrondo, núcleo de población que engloba a unos 16.000 donostiarras, y que si su implantación resulta un éxito se extenderá al resto de barrios de la ciudad.

¿Cómo funcionará este nuevo servicio? Los vecinos que deseen deshacerse tanto de voluminosos como de electrodomésticos -también se incluyen los llamados Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE)- deberán dar aviso por teléfono a un número que se conocerá en su momento. Del resto se encargará la empresa que gane el concurso, que tiene un presupuesto de licitación de 150.000 euros para un periodo de un año prorrogable otro más.

El servicio será gratuito para el usuario y con su puesta en marcha se persigue un doble objetivo. «Por un lado, no habrá grandes residuos ensuciando la calle y, por otro, los objetos retirados pueden ser revalorizados», señala el edil del PSE, quien detalla que la idea del consistorio es que los muebles y aparatos viejos se puedan «reciclar y reutilizar».

Gurpegui asegura que esta experiencia piloto supone un paso adelante en el trabajo de «jerarquización» de los recursos y permitirá dar una segunda vida a esos enseres que a quien los tira ya no sirven pero que pueden tener valor para otros. «En la calle, los muebles, colchones y electrodomésticos se mojan, se rompen y ya no puede ser aprovechados. Si los vamos a buscar a domicilio, podremos reutilizarlos en muchos casos», advierte.

Al contrato para prestar este servicio podrán optar únicamente empresas de inserción social o centros especiales de empleo, condición incluida por el gobierno municipal con el reto de favorecer la creación de puestos de trabajo para personas en situación de dificultad.

Gurpegui recuerda que de los municipios vecinos, en Pamplona existe un sistema municipal de recogida de estas características desde hace muchos años que funciona con éxito. En Donostia y otras localidades guipuzcoanas, Emaús ofrece actualmente un servicio similar al que va a implantar el Ayuntamiento.

A largo plazo, la intención del consistorio es modificar la ordenanza de residuos urbanos, de tal forma que se prohíba depositar voluminosos y RAEE en la vía pública. De momento, el nuevo servicio actuará bajo demanda y será la empresa que recoge habitualmente las basuras la que retire los grandes enseres que encuentre junto a los contenedores.

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