Diario Vasco

Condenado por dejar parte de su coche suspendida sobre un viaducto tras un accidente

  • El conductor, que circulaba drogado y en estado de ebriedad, chocó contra la valla de protección de la GI-20 a su llegada a Donostia por el barrio del Antiguo

Un hombre ha sido condenado por circular por San Sebastián, drogado y en estado de ebriedad, situación en la que sufrió un accidente de tráfico en el barrio de Errotaburu, donde parte del coche en el que viajaba quedó suspendida en lo alto del viaducto sobre el aparcamiento existente en esta zona.

Según la sentencia del caso, a la que hoy ha tenido acceso EFE, los hechos se produjeron sobre las 20.05 horas del 2 de agosto de 2014, cuando el acusado viajaba en un turismo por la carretera GI-20, en la variante de San Sebastián, en sentido descendente desde Aritzeta hacia Oiartzun, "bajo la influencia de una intoxicación etílica y de otras sustancias tóxicas" que le producían una "merma de facultades".

La resolución explica que, de esta manera, al llegar al barrio donostiarra de Errotaburu, a la salida de una curva a la derecha, "perdió el control del vehículo y se salió de la calzada", tras lo que chocó contra la valla de protección de la vía del margen derecho.

A consecuencia del impacto, la parte delantera del automóvil quedó "suspendida sobre el viaducto" que existe "sobre la zona de aparcamiento de la iglesia" del barrio de Errotaburu.

Tras ser auxiliado, las dotaciones policiales que acudieron al lugar comprobaron que el accidentado presentaba "síntomas de embriaguez" como "fuerte olor a alcohol, ojos rojizos, voz forzada, lenta capacidad de comprensión e insegura capacidad de equilibrio y marcha".

Por este motivo, fue sometido en el mismo lugar a unas pruebas de detección alcohólica, en las que arrojó un resultado positivo de 0,51 y 0,46 miligramos de alcohol por litro de aire espirado.

Al hombre también se le practicaron distintos test de drogas en saliva, en los que igualmente dio positivo a cannabis, anfetaminas y cocaína.

A consecuencia de la colisión, se produjeron "numerosos desperfectos" en la zona, donde fue necesario reponer diez tramos de valla protectora, catorce postes, otros tantos amortiguadores, cuatro captafaros, 25 metros de barandilla y una farola, cuya reposición e instalación fue valorada en 15.154 euros, abonados por la compañía aseguradora del coche.

Durante el juicio por estos hechos, el inculpado se mostró conforme con la pena que solicitó la Fiscalía, por lo que ahora ha sido condenado como responsable de un delito contra la seguridad del tráfico a abonar una multa de 540 euros y a cumplir un año y un día de privación del derecho a conducir vehículos a motor.

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