Diario Vasco

Una regeneración integral que avanza a paso lento

  • La transformación de Ciudad Jardín precisa de un proyecto previo de reparcelación de los terrenos a realizar por los propietarios

Sea premeditado o mera casualidad, pensar que Ciudad Jardín vaya a empezar su reconversión justo un siglo después de que se finalizara el proyecto que le dio nombre, tiene su toque romántico.

Por el momento, desde el departamento de Urbanismo hablan del 2017 pero no se arriesgan a determinar la fecha exacta en la que la maquinaria empezará a trabajar sobre el terreno. «En primer lugar los propietarios deberán entregarnos un proyecto de reparcelación en el cual están trabajando», indicó el delegado de Urbanismo, Enrique Ramos.

El proyecto diseñado difuminará el contraste existente entre Loiola y Riberas, a lo que además contribuirá la bulevarización de la Travesía de Loiola o las obras de la estación de Metro que se acercan a su punto final.

El documento aprobado hace meses establece una gran plaza central en el entorno de la Casa de Cultura, la ampliación de estructuras dotacionales y la construcción de 261 nuevas viviendas, el 40% de las cuales de protección oficial.

Así, con el diseño de espacios verdes más amplios, con los accesos mejorados y la dotación de nuevas viviendas, equipamientos deportivos y de ocio, «se creará una trama urbana tranquila, regenerada y que permitirá una conexión más continuada con Riberas, Egia o el Urumea», expuso el alcalde, Eneko Goia, en relación a la parcela que discurre entre la calle Urbia y la salida a la GI-20.

Características del entorno

El frontón se mantendrá y la actual Casa de Cultura ampliará su superficie. Las pequeñas casas dispuestas a ambos lados de las calles se respetarán con el objetivo de no privar al barrio de la identidad que le aportan los actuales inmuebles -de hecho la ordenación contempla la consolidación de 55 viviendas-.

En total se construirán 261 nuevas viviendas -que contarán con planta baja más cinco alturas-, destinando el 40% de ellas (104 en total) a vivienda de protección pública. El desarrollo incluirá además 6.000 m2 de suelos terciarios para la puesta en marcha de comercios u oficinas.

La zona que actualmente ocupa el aparcamiento, comprendido entre las calle Matxiñene y el inicio de Sierra de Aralar, se convertirá en una gran plaza y transformará Matxiñene en una amplia vía peatonal que llegará hasta la rotonda de acceso a Riberas de Loiola. Será un espacio de circulación peatonal de gran anchura (18 metros de sección), dotada de buena iluminación y con unas características que propiciarán el tránsito seguro a cualquier hora del día. Los vehículos circularán por un nuevo vial que unirá la Travesía de Loiola con el Puente de Astiñene (Egia), pasando por una nueva zona de aparcamiento al aire libre, que sustituirá al actual situado junto a Matxiñene. Está prevista la colocación de un campo de fútbol en el espacio más cercano al río y al bidegorri, donde se extenderá además una amplia zona verde. Una segunda cancha deportiva se situará bajo los tableros de la Variante.

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