Diario Vasco

El viaducto de Iztueta, cerca del adiós

    Vecinos de Gros y Egia decidirán cómo eliminar el viaducto de Iztueta
    • Los vecinos de Gros y Egia definirán a finales de noviembre el proyecto para eliminar este punto negro

    • La solución propuesta consiste en rebajar la cota de la carretera para que los vehículos pasen bajo las vías del tren y crear una nueva rotonda en Duque de Mandas

    El viaducto de Iztueta podría tener los días contados. El Ayuntamiento presentará en breves fechas a los vecinos su propuesta para eliminar este punto negro de la ciudad, una trinchera que aleja Egia de Gros y el Centro y que se ha convertido en un foco de suciedad y conflictividad. La solución de ingeniería que se someterá a debate consiste en rebajar la cota de la carretera, de modo que los vehículos circulen por debajo de las vías del tren.

    En la parte más próxima a Egia, en la curva del paseo del Duque de Mandas, se construirá una nueva rotonda para distribuir los tráficos hacia los diferentes barrios. Y habrá una pasarela peatonal en paralelo a las vías que conectará ambos lados. Pero ahí no terminan las mejoras en la calidad de vida de los residentes del lugar. La calle Iztueta, cuyos balcones se asoman literalmente al viaducto de tres carriles, quedaría tras las obras a una cota superior, por lo que el impacto visual y acústico que hoy sufren estas viviendas sería mínimo una vez concluya la intervención.

    La creación de la glorieta obligará además a modificar el tramo de bidegorri que une Duque de Mandas con el Centro y Gros por la acera más cercana a los Juzgados. Este espacio se reservará para la rotonda, por lo que el carril bici se desviará por la acera de enfrente y discurrirá junto a la calzada.

    El primer teniente de alcalde, Ernesto Gasco, explica que en los presupuestos de este año existe una partida de unos 1,5 millones de euros destinada a la rehabilitación del viaducto, que presenta un estado de deterioro en muchos de sus arcos. Hay grietas, desconchones y, con el denso volumen de tráfico que soporta esta infraestructura, no se descarta el «riesgo de desprendimientos».

    No obstante, cuando se iba a aprobar el proyecto y licitar las obras el delegado del PSE planteó al departamento de Obras y Proyectos que se analizara la posibilidad de acometer una actuación «más integral», como ya se ha hecho en Atotxa y Tabakalera.

    Accesibilidad y comunicación

    En las reuniones que el Ayuntamiento ha mantenido con los comerciantes de Egia, los principales problemas que estos denunciaban eran la accesibilidad a las zonas altas del barrio y la comunicación con el Centro y Gros. Este segundo déficit es el que se pretende corregir con el desmontaje del viaducto que propone el gobierno municipal y que se someterá al juicio de los afectados directos. «Estamos trabajando en mejorar este ámbito de la ciudad y en ese proceso encargamos un estudio para saber si técnicamente es viable pasar la carretera por debajo de las vías», relata Gasco. La respuesta fue afirmativa.

    Al tratarse de una actuación de «alto valor urbanístico y económico», antes de tomar una decisión definitiva Gasco considera «necesario» consultar y conocer la opinión no solo de los residentes, sino de los responsables de equipamientos públicos del entorno como los Juzgados, el polideportivo o el colegio Zuhaizti, y privados como el colegio Presentación de María. En principio, se convocará a los vecinos de calle Iztueta, Duque de Mandas y Aldakonea. «El objetivo de este proceso participativo es saber si para ellos esta intervención es también sustancial», afirma el concejal socialista.

    En las reuniones se expondrán «las dos realidades»: la actual -con el viaducto, como puede verse en la siguiente página- y la futurible -sin él-, tal y como muestran los fotomontajes que ilustran esta noticia. «Será mucho más fácil opinar a partir de estas cuatro imágenes», subraya.

    Talleres con técnicos

    Apoyados por técnicos del Ayuntamiento, los participantes en el proceso participativo completarán varios talleres y la intención del gobierno municipal es tener listo el informe de conclusiones hacia finales del mes de noviembre. «El viaducto de Iztueta es un elemento visual que separa y dificulta la integración de Egia y la salida hacia el paseo de Francia. Pero esa montaña de asfalto podría ser sustituida por una calzada inferior que discurriría bajo las vías del tren, lo que nos permitiría ordenar un gran espacio urbano en el entorno del polideportivo y el colegio público. Asimismo, los barrios de Egia y Gros estarían conectados directamente y a igual cota», señala Gasco, quien adelanta que aunque todavía no se han realizado los cálculos del proyecto, se estima que el coste de la operación podría ascender a «entre 3,5 y 4 millones de euros» y su ejecución -si se aprueba- dependerá de la disponibilidad de recursos.

    «Esta solución, pese a ser más costosa, a medio y largo plazo es más económica porque nos evitaría tener que restaurar el viaducto cada quince o veinte años. El gasto en mantenimiento sería mucho menor y con la desaparición de los arcos se atendería una de las demandas más repetidas de los vecinos», dice. El teniente de alcalde se refiere a las quejas de residentes y comerciantes de la calle Iztueta y alrededores, que llevan años denunciando suciedad, orines, malos olores, basura acumulada, pintadas y otros síntomas de abandono. Hasta un altar montaron para protestar -consagrado a la «santísima basura, que todo lo provee»- y últimamente ha aparecido una taza de váter, una original forma de reclamar más atención a las instituciones.

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