Diario Vasco

Redefinir el futuro Amara

Todo está por definir, pero el soterramiento del tren abrirá grandes posibilidades urbanísticas en la playa de vías de Easo.
Todo está por definir, pero el soterramiento del tren abrirá grandes posibilidades urbanísticas en la playa de vías de Easo. / LOBO ALTUNA
  • La acera de Sancho el Sabio, las plazas interiores y la rotonda Aita Donostia cambian de cara

  • El soterramiento de las vías del Topo, la eliminación de Carlos I y la reformulación de Pío XII serán claves para un nuevo barrio que busca su revitalización

Amara está en el foco. El barrio necesita una redefinición y los próximos años pueden ser claves para orientar su futuro. Unas actuaciones han comenzado ya, otras están en la agenda y algunas solo empiezan a ser imaginadas. En el Ayuntamiento son conscientes de que los cambios que se han producido (traslado de la estación de autobuses) y los que vendrán (soterramiento del Topo y eliminación del viaducto de Carlos I) son una oportunidad para replantearse el barrio desde una perspectiva integral. Ello exigirá visión de futuro y planificación, en un momento donde la política mira más a corto que a largo plazo. El debate no ha hecho más que comenzar y el reto está en lograr la revitalización de uno de los barrios más poblados y también uno de los más disgregados de la ciudad.

Amara es el ámbito donostiarra con más población, tiene una renta familiar superior a la media del municipio y es un barrio «muy desgajado, con barreras espaciales que le hacen perder fuerza. La variante que entra por Carlos I fragmenta el barrio en dos zonas y la plaza de Pío XII aleja el resto del barrio del centro de la ciudad y hace que visualmente Amara Berri parezca más lejana. También la subida en cuesta desde Arcco a Riberas (para superar la trinchera ferroviaria y viaria) se convierte en una barrera». Es un análisis de la consultora Ikei en un trabajo encargado por Fomento para la revitalización comercial de Amara. Las infraestructuras viarias y ferroviarias han segmentado y dispersado el barrio, pero esto puede empezar a cambiar. En primer lugar, con la construcción de la pasante del Metro de Donostialdea que al ser soterrada liberará 21.000 m2 hoy de usos ferroviarios y que en un lustro se habrán transformado en otra cosa. ¿En cuál? Todo está por definir, explican fuentes de Alcaldía. ETS quiere rentabilizar estos terrenos, probablemente con nuevas viviendas, para financiar parte de las obras de la pasante, pero el Ayuntamiento tendrá mucho que decir, no solo por los aprovechamientos urbanísticos a que tiene derecho sino por la competencia para redefinir este ámbito que hoy separa Amara Berri de Amara Zaharra y que en el futuro puede ser un espacio de unión y vinculación. Zonas verdes, lugares de esparcimiento, equipamientos deportivos, superficies para resolver los problemas de aparcamiento de los residentes y nuevos enlaces viarios, ciclistas y peatonales son algunas de las ideas, sin gran definición, que están en la libreta municipal.

A falta de que Ayuntamiento y Gobierno Vasco pacten las líneas generales de lo que se hará cuando el tren se soterre en Easo y paseo de Errondo, el ejecutivo de Eneko Goia habla en su programa de «propiciar espacios amigables para las personas» mediante fórmulas «abiertas y participativas». Los socialistas abogaron en su programa electoral por dibujar una rotonda en la plaza Centenario que permitiera un nuevo acceso a la calle Autonomía, con espacios para que los residentes aparquen y un corredor de canchas deportivas en la playa de vías de Errondo.

En el camino hacia el nuevo Amara, el consistorio ya ha comenzado a mover ficha. Ha sacado a concurso la transformación de los antiguos váteres públicos ubicados entre las vías del tren y el parque Araba, una zona muy transitada y de enlace entre el Centro y Amara, pero un tanto lúgubre y descuidada por la falta de uso. Esta pequeña construcción permitirá recuperar su antiguo uso y además se transformará en una cafetería con terraza, lo que a buen seguro dará nueva vida a la zona.

Comercios cerrados

El reciente anuncio de la reforma de la acera de los impares de Sancho el Sabio es otra operación de envergadura (1,6 millones de euros) en pos de un relanzamiento vital y comercial de un ámbito que ha acusado el golpe del traslado de la estación de autobuses. Comercios cerrados o con ventas en retroceso y tiendas ocultas por la vegetación arbustiva de unas jardineras demodé esperaban como agua de mayo una intervención que se llevará a cabo el año que viene y que servirá para ensanchar el paseo, clarificar los tránsitos y dar más visibilidad al sector comercial y hostelero.

Buena parte de las claves del futuro de Amara pasan por redefinir urbanísticamente Pío XII y Carlos I, dos grandes superficies con mucho asfalto que fracturan la vida cotidiana del barrio. Con el traslado de la estación de autobuses a Atotxa, el gobierno municipal ha hecho una pequeña intervención abriendo el acceso directo desde el paseo de Bizkaia a la glorieta de Pío XII por el lateral del hotel Amara Plaza, pero queda por definir qué uso se dará a las antiguas dársenas, hoy utilizadas por los servicios discrecionales de pasajeros como aparcamiento. ¿Puede esta zona ser la ubicación de algún servicio, un equipamiento o una actividad de sirva de reclamo para potenciar la actividad del barrio? Lo peor sería que un uso provisional se convirtiera por falta de ideas en definitivo, cronificando las desventajas del pasado (ruido, humos...) y sin aportar los beneficios que aportaba la estación de autobuses: actividad económica gracias al incesante tránsito peatonal.

Otra de las grandes incógnitas es la resolución de una de las grandes batallas vecinales de los últimos años: la supresión del viaducto de Carlos I, rechazada por los técnicos forales una legislatura tras otra. El gobierno municipal PNV-PSE tiene este objetivo en su programa de gobierno, pero el pesimismo se ha instalado entre los propios vecinos, que no ven voluntad real de llevarlo a cabo. En breve se pondrá en funcionamiento, con la primera reunión constitutiva, la comisión interinstitucional Ayuntamiento-Diputación para analizar los accesos viarios a San Sebastián en su integridad, con la vista puesta en reformar/ampliar algunos (como la rotonda de Martutene, que ya se ha quedado pequeña), generar nuevos pinchazos en la variante (Marrutxipi, Illunbe, ¿Riberas?) y la posibilidad de eliminar otros accesos (Carlos I). Todo ello se analizará en esta comisión con el objetivo final de poder acabar con la fractura que supone para el barrio de Amara el viaducto, hoy dulcificado por los nuevos pasos de peatones creados. El reto es complicado («los técnicos forales de carreteras nunca van a aprobar la eliminación de un acceso a la ciudad», señaló una fuente municipal), pero en el envite se juegan muchas de las posibilidades de reordenar urbanísticamente esta parte del barrio. Por ejemplo, la apuesta del PNV por peatonalizar Isabel II para generar en este eje «un nuevo espacio urbano central, un lugar de encuentro y vida social».

De momento, lo que ya ha empezado a hacerse realidad es la reforma de las tres plazas interiores de Amara Mutualidades (Mercaderes, Etxeberri y Cofradías Donostiarras), unos espacios que pedían una reforma a gritos pues no se había tocado nada en décadas. Y este otoño, la plaza Aita Donostia reforzará su imagen con el 'volcán' de hayas ideado por Iñigo Segurola.

Edificios de la administración

Otra de las oportunidades para el relanzamiento del barrio podrían ser los nuevos usos de los edificios de la Administración Central como el de Podavines o la propia Subdelegación del Gobierno en Gipuzkoa de Pío XII. El primero ha sido ofrecido por el Estado al Ayuntamiento para su compra, antes de su subasta pública. Grupos como el PP, EH Bildu e Irabazi creen que es una oportunidad a estudiar porque permitiría dotarse de pisos para inquilinos que demandan vivienda protegida en una zona deprimida con el traslado de la Tesorería General de la Seguridad Social a Riberas de Loiola. El problema es que el precio (casi 10 millones de euros por un edificio de 9.500 m2 sobre rasante) hace que la administración municipal se lo piense mucho porque el Ayuntamiento tiene otras parcelas sin coste para hacer realidad apartamentos dotacionales. Técnicos de Etxegintza, no obstante, realizarán un informe para analizar pros y contras de esta posible inversión, que nadie duda que podría insuflar vida a esta parte del barrio.

El gobierno municipal tiene además entre sus objetivos negociar con el Estado la reversión al municipio del edificio de la Subdelegación del Gobierno, un objetivo que no se presenta fácil de lograr y que tendría como finalidad acoger equipamientos municipales como la sede del futuro distrito de Amara. La Administración central no parece dispuesta a desprenderse de esta construcción, ahora que se halla en plena reordenación de sus dependencias en San Sebastián con traslados previstos entre sus dependencias en la calle Oquendo, el edificio del Banco de España y el propio inmueble de Pío XII.

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