Diario Vasco

Vuelve el radar portátil a las calles de San Sebastián

Un agente de movilidad con el radar portátil en la glorieta elevada sobre la avenida de Tolosa, a la altura de Errotaburu.
Un agente de movilidad con el radar portátil en la glorieta elevada sobre la avenida de Tolosa, a la altura de Errotaburu. / LOBO ALTUNA
  • Los agentes de Movilidad lo utilizaron ayer en la avenida de Tolosa y en la bajada de Hospitales. En esta última cazaron a un coche a 120 km/h

  • El dispositivo de control de la velocidad ha comenzado de nuevo a funcionar tras el parón veraniego

Atención conductores: el radar portátil vuelve a la carga tras el parón veraniego. Los agentes de movilidad han comenzado a sacar el dispositivo a la calle y ayer mismo 'cazaron' a un turismo circulando a 120 kilómetros por hora en la bajada de Hospitales.

El anuncio a finales de mayo por parte del Departamento de Movilidad de que se empezaba a utilizar un dispositivo portátil de control de la velocidad en una docena de calles no dejó indiferente a ningún conductor, puesto que los radares fijos están controlados y todo el mundo sabe dónde debe levantar el pie del acelerador. Pero la colocación de una radar con trípode que un día está aquí y otro allí generó una sensación de alerta en toda regla a quienes son conscientes de que en muchos puntos circulan a velocidades muy por encima del límite permitido.

La polvareda que suscitó el anuncio y el supuesto afán recaudatorio de la medida obligó al Ayuntamiento a modular su planes iniciales y a informar, al menos, en la web municipal de la ubicación donde se colocaría el dispositivo cada día. Hasta que no se habilitó un espacio en el portal digital del Ayuntamiento no se tramitó ninguna sanción por los excesos de velocidad registrados en las primeras semanas. Llegó el verano, se habilitó esta ventana en la web del Ayuntamiento, pero la necesidad de volcar los agentes de movilidad en la regulación de los tráficos en el centro urbano ha provocado un parón de hecho en la actividad del radar portátil durante estos últimos meses.

Pero se acabó el verano y se ha reanudado el funcionamiento del dispositivo. Movilidad realizó un estudio de las velocidades medias a las que circulan los conductores por una treintena de calles y con esos datos seleccionó una docena de vías donde los excesos eran preocupantes para la seguridad vial. Las zonas donde se decidió utilizar el radar son Riberas de Loiola, Federico García Lorca, paseo Doctor Begiristain, Lugaritz, Peruene, Pío Baroja, Berio, Ategorrieta, Antzieta, avenida de Tolosa, paseo de Oriamendi y la zona de Sanserreka-Miraconcha.

La web municipal anunció ayer (a media mañana) que el radar se utilizaría a lo largo del día en la avenida de Tolosa y la subida a Hospitales (paseo Doctor Begiristain). Los agentes de movilidad registraron con el dispositivo a un conductor que circulaba a 120 km/h en el descenso de la ciudad sanitaria hacia Amara, todo un aval para justificar la necesidad de utilizar este dispositivo en las calles donostiarras.

La concejala de Movilidad, Pilar Arana, indicó que «una vez pasado el periodo estival en el que los agentes de movilidad han trabajado en la calle, en los cruces y con los problemas de congestión del día a día, se ha vuelto a recuperar en septiembre el radar móvil para que, utilizándolo como un elemento más de control, consigamos reducir la velocidad de los vehículos». La responsable de tráfico del Ayuntamiento explicó que durante este mes «se ha utilizado ya en tres ocasiones, todas en la avenida de Tolosa y en la bajada de Hospitales, que es donde los técnicos detectan que se circula a velocidades más altas. Concretamente hoy (por ayer) han captado a un vehículo que bajaba a 120 km/h por el vial de la Residencia. Esto no puede ser. Vamos a seguir utilizando el radar móvil y vamos a hacer una campaña de concienciación para que los ciudadanos utilicen el vehículo a velocidades más bajas».

Con un límite de velocidad de 50 kilómetros por hora quienes circulen hasta 70 km/h reciben multas de 100 euros, si la velocidad está comprendida entre 71 y 80 km/h la sanción ya sube a 300 euros y 2 puntos de carné, si el registro es entre 81 y 90 km/h la multa sube a 400 euros y 4 puntos del carne, la cantidad alcanza los 500 euros y 6 puntos del carné si se circula a una velocidad entre 91 y 100 km/h, y a partir de esa velocidad se considera la infracción como «muy grave» y se imponen multas de 600 euros y 6 puntos del carné de conducir (el caso del conductor captado ayer por el radar).

El grupo municipal del PP lleva una moción al Pleno de hoy en la que pide la puesta en marcha de «una campaña de concienciación entre los conductores con carácter previo a que se vuelva a utilizar el radar móvil de nuevo». Además, reclama que el gobierno municipal elabore un «informe de legalidad» para despejar las dudas sobre si los agentes de movilidad pueden utilizar este dispositivo para sancionar a los conductores, algo que puso en duda en sindicato Erne de la Guardia Municipal.

La portavoz del PP, Miren Albistur, explica en la justificación de la moción que el gobierno municipal solo ha puesto en marcha uno de los tres puntos que se aprobaron por unanimidad en el Pleno del mes de junio, en otra moción presentada por su grupo. «Nos extraña que la concejala de Movilidad anuncie en comisión que la campaña de concienciación de los conductores se va a realizar en paralelo a la puesta en funcionamiento del radar cuando la moción especificó que esta debía ser previa a que volviera a operar el dispositivo».