Diario Vasco

La torre de Miracruz 19, en manos del juez

El edificio de Miracruz 19, medio derruido por dentro y con una red que envuelve la torre de la esquina, espera la decisión del juez.
El edificio de Miracruz 19, medio derruido por dentro y con una red que envuelve la torre de la esquina, espera la decisión del juez. / A.M.
  • La no retirada de la denuncia ha llevado a los impulsores de las nuevas viviendas a renunciar a sus últimas cesiones convencidos de que la justicia les dará la razón al estar «todo en regla»

  • Ayuntamiento, constructora y colectivo vecinal contrario al derribo esperan la decisión judicial

El futuro del edificio Miracruz 19 ya no dependerá de una negociación entre las partes sino de la resolución que adopte el juzgado. La promotora del proyecto residencial se ha cansado de las nuevas exigencias que se le ponían tras las cesiones y ha desandado el camino de los compromisos que había anunciado al Ayuntamiento para esperar a lo que decida del juez, convencida de que su proyecto y todas las licencias están en regla. De esta forma se esfuma la posibilidad de mantener sin derribar la torre de la esquina del actual inmueble y si el juzgado no ve irregularidades en el expediente urbanístico la casa entera será demolida para levantar las nuevas viviendas.

El culebrón sobre el edificio de Miracruz 19 terminará con la decisión que adopte un juez. Parecía que la vía de consenso fraguada en agosto por el Departamento de Urbanismo permitiría salvar del derribo la esquina de la casa -la parte más relevante de la construcción-, pero ante las nuevas exigencias por parte del colectivo vecinal y, sobre todo, ante la evidencia de que ninguna cesión de la promotora servía para que retirasen su denuncia ante el Juzgado Contencioso-Administrativo número 3 de San Sebastián, los impulsores de las nuevas viviendas han decidido seguir adelante con el proyecto sin los últimos cambios.

La promotora del nuevo edificio presentó un proyecto en el Ayuntamiento para el derribo del actual inmueble y la construcción de uno totalmente nuevo que suscitó el rechazo vecinal y la preocupación municipal. Urbanismo convenció a los impulsores de este desarrollo residencial de modificar el proyecto para acercar la estética de la nueva casa a la que aún está en pie, un inmueble diseñado en 1888 por el prestigioso arquitecto Adolfo Morales de los Ríos que ha sufrido diferentes cambios a lo largo de los últimos 128 años.

Esta negociación conllevó la realización de hasta cuatro proyectos diferentes. El Ayuntamiento consideró la última modificación podría considerarse una reproducción filológica del original y aprobó a principios de junio la licencia de derribo y dio luz verde a la licencia de construcción a principios de julio. El colectivo SOS Miracruz 19 rechazó el derribo del inmueble e interpuso una denuncia en los juzgados con la solicitud de paralización de la demolición. La promotora inició en verano el derribo interior del inmueble, algo que paralizó el Departamento de Urbanismo con e argumento de que faltaba por tramitar una autorización para colocar el vallado. En realidad, de lo que se trataba era de ganar tiempo ante la nueva vía de negociación emprendida para acercar posiciones. La promotora llegó a admitir el mantenimiento sin derribar de la torre de esquina, pero la plataforma vecinal pidió que también se resguardarán parte de las fachadas laterales, la restitución del chapitel original de la torre y la eliminación del añadido de la tienda de la planta baja. La promotora ha decidido echar marcha atrás y esperar a la resolución de un juez porque «todas las licencias de este proyecto han sido miradas con lupa y está todo en regla. Sería la primera sentencia que echa para atrás una licencia por cuestiones estéticas».