Diario Vasco

El promotor del camping de Atotxa Erreka: «Yo no me voy a rendir»

El empresario donostiarra Daniel Esnal consulta los planos de su proyecto de camping en la parcela sobre la que se desarrollaría.
El empresario donostiarra Daniel Esnal consulta los planos de su proyecto de camping en la parcela sobre la que se desarrollaría. / USOZ
  • La inclusión de una parte de la parcela en el plan de protección agroforestal del Gobierno Vasco complica el proyecto

  • Recibe una nueva negativa del Ayuntamiento, pero seguirá luchando por los permisos

«Yo no me voy a rendir. Seguiré adelante». Daniel Esnal, el empresario donostiarra que desde 2007 batalla en el Ayuntamiento por una licencia para construir un camping en Atotxa Erreka ha recibido otro no a su propuesta, pero asegura que se siente con fuerzas para seguir adelante.

El último obstáculo a su proyecto es la aprobación del Plan Territorial Sectorial (PTS) agroforestal por parte del Gobierno Vasco, un documento que incluye entre sus zonas de protección parte del terreno donde se desarrollaría el alojamiento.

El sueño de Esnal y su familia se llama 'Seien Ametsa', ocupa una extensión de casi 80.000 metros cuadrados y en los planos cuenta con 233 parcelas de acampada, 41 plazas para autocaravanas y 58 plazas de aparcamiento, además de los servicios habituales de este tipo de instalaciones: aseos y duchas, piscina, tienda, bar, pistas deportivas, juegos infantiles... La inversión prevista oscila entre 1 y 1,5 millones de euros y se crearían de diez a quince puestos de trabajo.

Esnal escribió en julio al alcalde, Eneko Goia, para exponerle su caso y explicarle la situación del proyecto de camping, atrapado en un mar de reuniones, entrevistas, modificaciones, visitas, más reuniones, informes, dudas y negativas. Le han puesto pegas por los accesos, por el número y distribución de los bungalows, por la cercanía del caserío vecino... Después vinieron las pegas con el arbolado, la ocupación de zonas verdes, el parking de autocaravanas... «Lo único que pretenden es marear y, mientras, llevamos más de 50.000 euros gastados en planos, proyectos y más planos», protesta.

En una carta de ocho folios acompañada de mapas y planos, el empresario cuenta al regidor jeltzale con profusión de fechas, nombres y lugares las desventuras vividas en los pasillos de Ijentea en los últimos nueve años. La misiva concluye que «el Ayuntamiento no ha valorado correctamente el esfuerzo que hemos realizado al proponer montar un camping, que crearía empleo y tendría unas 750 pernoctaciones diarias en temporada alta, con el consiguiente beneficio económico para la ciudad». Esnal lamenta que «esta forma de proceder no se corresponde con las palabras de los políticos de sus grupos sobre dar ayudas a promotores con iniciativas para la ciudad. Mi familia y yo llevamos nueve años siendo maltratados por este Ayuntamiento».

Vertido de tierras

El debate de este asunto en la Comisión de Desarrollo y Planificación del Territorio sacó a la luz las «dudas» existentes alrededor de un vertido de tierras en este mismo ámbito entre los años 2009 y 2012. A preguntas de Irabazi, que sostiene que las tierras no se depositaron en el lugar previsto, Ramos dijo no tener conocimiento del tema «más allá de referencias». «Ni yo era concejal de Urbanismo por aquel entonces ni Juan Carlos Cuevas -también presente en la comisión- era el director del departamento», una respuesta que no contentó al edil de la plataforma Loïc Alejandro, quien quedó a la espera de que los responsables de la época aporten los documentos oficiales que registraron el vertido.

Esnal también hace referencia a este tema en su escrito a Goia. «Veo que todos los problemas que estoy teniendo son debidos a que en su momento las tierras de la urbanización de Atotxa Erreka, que debían haberse depositado en mi terrero con la autorización que disponíamos del departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, se depositaron en terrenos del caserío anexo, sin la correspondiente autorización y sin licencia municipal. Por eso, llegados a este punto, pensamos que la solución ha de ser política y no debe cargarse sobre los técnicos».

Esnal siempre ha sospechado que detrás de las negativas a sus demandas hay «intereses ocultos», pero mantiene las fuerzas casi intactas. «Mis hijos insisten en que lo deje, que no merece la pena tanto sufrimiento, pero me niego a abandonar después de todo el esfuerzo y el dinero gastado», asegura el promotor, de 77 años.

Irabazi llevará al Pleno de octubre sus preguntas sobre el vertido. Alejandro quiere saber por qué motivo las tierras del proyecto de urbanización de Atotxa-Erreka no se pudieron depositar en el terreno del proyecto de camping 'Seien Ametsa'.