Diario Vasco

«Que quiten las jardineras ya, que no se nos ve y solo traen ratas»

  • Los comerciantes se felicitan por una intervención que confían en que pueda darle nueva vida a la zona, tras la pérdida de la estación de autobuses

Sancho el Sabio busca desde hace meses, quizás años, la fórmula para revitalizar una zona que ahora, además, ha perdido el tráfico de personas que le aportaba la estación de autobuses. Claro que depende de con quien hables, la historia se ve de forma diferente. Los vecinos no han lamentado tanto como los comerciantes el traslado de los autobuses a Atotxa. Para los residentes la calle ha ganado en tranquilidad. Hay menos ruidos - «ese traqueteo de las ruedas de las maletas...»-, menos humos y «menos maleantes». Sin embargo, para quienes viven de convertir en clientes el tráfico de viandantes, la desaparición de la estación ha sido un mazazo. «Quieras que no te entraban viajeros que iban a coger un autobús. Gastaban mientras esperaban a iniciar su viaje, otros lo hacían tras bajar del bus de camino a su destino en el centro de la ciudad», explica un comerciante.

Los que más han notado el bajón de clientes por el traslado de la estación de autobuses han sido, no obstante, los hosteleros. Preguntamos a Luis y Paula, que atienden en la barra del Bar Astoria, qué les parece el proyecto de suprimir las jardineras. «El otro día se me quejó un cliente. No dejan ver los comercios, solo aportan mugre y bichos». ¿Bichos? «Sí, por la noche se ven muchos ratones saliendo de ahí, de los 'canteros'», dice con su acento uruguayo en alusión a los parterres. Paula nos explica que estas zonas de arbustos frente a los comercios y bares de la calle «no están cuidados. «En pleno invierno los peatones no ven los locales». Una vecina del portal 25 no se queja tanto de las jardineras como de la vegetación que contienen: «Si pusieran plantas decentes, con flores, pero no esos matojos». Vanesa, desde otro establecimiento, apoya el proyecto de renovación de la calle. «Se va a quedar más limpio y vistoso. Esto está muy dejado. Yo he visto alguna rata por aquí». Irina, de Chocolat Factory, aboga claramente por la renovación. «Llevamos años peleando por ello. No se nos ve». «Estos parterres solo sirven como meadero de perros y para dividir la calle, la gente circula a distancia, no se acerca a los escaparates», comenta otro profesional que explica que la idea de quitar las jardineras fue de los comerciantes: «Se lo expusimos al alcalde y luego Ernesto Gasco se lo ha peleado».