Diario Vasco
Patio trasero de la calle de la Salud lleno de cascotes.
Patio trasero de la calle de la Salud lleno de cascotes.

La caída de piedras de un talud inutiliza varios patios en Amara

  • El Ayuntamiento hará un «examen exhaustivo» del estado del muro y lo consolidará «si es de titularidad pública»

La caída de piedras procedentes de un talud ha inutilizado los patios traseros de un bloque de viviendas de la calle de la Salud, en el barrio de Amara Viejo. El desprendimiento -que no es la primera vez que se produce- ha obligado al Ayuntamiento a intervenir y, como medida preventiva, ha desaconsejado a los vecinos que hagan uso de este espacio.

El concejal de Urbanismo, Enrique Ramos, explicó en la Comisión de Desarrollo y Planificación del Territorio que, en apariencia, el estado del talud rocoso que sujeta el monte es «bueno», si bien se comprometió a realizar un «examen más exhaustivo».

El edil del PSE señaló que técnicos de su departamento han consultado el registro de la propiedad y el talud no aparece como de titularidad privada, por lo que concluyen por eliminación que la propiedad es pública. «Si se confirma que es de titularidad municipal, procederemos a su consolidación», anunció.

Denuncia de EH Bildu

Ramos daba respuesta así a una interpelación de EH Bildu -que elevará a Pleno la denuncia vecinal- en la que se preguntaba por las acciones previstas por el Ayuntamiento para garantizar la seguridad de personas y bienes en este portal de la calle de la Salud.

En su turno durante la comisión, la concejala Olaia Duarte advirtió de que los vecinos habían alertado del desprendimiento el pasado 18 de mayo y que desde entonces «no han sabido nada del delegado ni del personal técnico». En su escrito al consistorio, la comunidad afectada informaba de que su casa había sido construida contra un muro de piedra y que ello les causaba varios problemas. Por un lado, en el patio de la vivienda sufren «deficiencias de seguridad graves» porque desde el muro caen «piedras y pedazos de tronco». Por otro, porque han observado que en el resto de viviendas situadas encima del muro -en la calle Alto de Amara- «han empezado a aparecer grietas».

Duarte recordó que los residentes solicitaban ya entonces que el Ayuntamiento «aclare a quién corresponde» el arreglo del muro, así como la adopción de las medidas de seguridad «oportunas». «Las piedras no son pequeñas», replicó la edil abertzale a Ramos, al tiempo que aseguró que los vecinos tienen que salir una vez al mes al patio trasero «para leer los contadores». «Este asunto viene de lejos y es hora de darle solución».