Diario Vasco

Urbanismo clausura dos apartamentos turísticos en sótanos del Centro y Gros

Una familia de turistas sale del portal en que han alquilado un apartamento para las vacaciones.
Una familia de turistas sale del portal en que han alquilado un apartamento para las vacaciones. / SANTOS
  • En los siete primeros meses del año tramitó 31 expedientes, de los que más de la mitad se resolvieron con el cierre

El Ayuntamiento procedió a clausurar la semana pasada dos apartamentos turísticos que se ubicaban en plantas sótano, una medida que se suma a otras adoptadas desde el departamento de Urbanismo con el objetivo de controlar el boom experimentado por esta modalidad de alojamiento. Los pisos afectados por el cierre se localizaban en el Centro y Gros.

El concejal Enrique Ramos informó ayer del asunto a los grupos municipales en la Comisión de Desarrollo y Planificación del Territorio, donde se trataron sendas iniciativas de Irabazi, EH Bildu y PP. El edil del PSE aseguró que «existe una gran preocupación en el departamento, como en los grupos, por las consecuencias de la proliferación de este tipo de negocios», al tiempo que recordó que «ya hemos licitado, a través de la Sociedad de Fomento, un estudio para conocer el alcance real de este fenómeno» y su impacto, por ejemplo, en el precio del mercado libre de alquiler.

De momento, las cifras aproximadas que maneja el gobierno municipal hablan de «entre 900 y 1.000» apartamentos turísticos en la ciudad, si bien «es complicado saberlo con exactitud», advirtió Ramos, quien señaló que en los siete primeros meses del año, Urbanismo tramitó 31 expedientes por irregularidades, de los que más de la mitad se resolvieron con la clausura del alojamiento.

El Ayuntamiento ha creado una comisión técnica para analizar en profundidad cómo poner coto a una práctica cada vez más extendida entre los donostiarras -ofrecer la casa a turistas para estancias cortas- y, en virtud de las conclusiones que se extraigan, tomar las decisiones «más adecuadas».

«Es un tema complejísimo que muchas ciudades -Madrid, Barcelona, Palma, Valencia...- intentan controlar, aunque en ocasiones se encuentran con sentencias en contra, como la declaración de zona saturada, que al parecer contraviene directivas europeas», detalló el edil socialista.

Ley de Turismo

El Ayuntamiento busca fórmulas de control al amparo de la nueva Ley de Turismo del Gobierno Vasco, que recoge la figura del apartamento turístico pero «no establece demasiados condicionantes, ya que como mucho exige que el consistorio emita un certificado de habitabilidad», afirmó Ramos, quien abogó por introducir exigencias como la accesibilidad, la ubicación o el número mínimo de metros cuadrados por persona.

Según las ordenanzas que rigen las actividades en comunidades vecinales -y que datan de 1995-, estas solo pueden situarse en primeras plantas, un condicionante que Urbanismo no se cierra a «flexibilizar». Es, a su juicio, una «oportunidad» para reflexionar sobre la materia y quizás dar cabida a nuevos negocios que, gracias al avance de las tecnologías y las comunicaciones, no requieran de trasiego de público.

Entretanto, en las oficinas de Urbanismo no dan abasto para responder a todas las solicitudes de cédulas de habitabilidad registradas en las últimas semanas por los propietarios de los apartamentos turísticos. «Desde la aprobación de la Ley de Turismo tenemos un problema con la avalancha de peticiones para regularizar los pisos. El Gobierno Vasco traslada a los ayuntamientos la responsabilidad de emitir este certificado y eso genera un problema sobre el propio documento y la saturación que ello supone en el departamento», confesó el concejal.

El alcalde, Eneko Goia, también contestó a una interpelación del PP sobre la ausencia de la Sociedad de Fomento de esa comisión técnica de nuevo cuño: «No tiene sentido que esté porque el de los apartamentos turísticos es un asunto urbanístico y la decisión será política».