Diario Vasco

La tercera parte de las piedras recogidas en Ondarreta son diferentes tipos de hormigón

Los operarios recogieron ayer las últimas piedras de la temporada.
Los operarios recogieron ayer las últimas piedras de la temporada. / PEDRO MARTÍNEZ
  • Finaliza la retirada a mano de cascotes con un resultado de 249.240 kilos en siete semanas

  • Aranzadi entregará dentro de mes y medio un informe a Costas en el que se adjuntará un estudio petrológico de las muestras obtenidas

Parecen vendimiadores, recogiendo el producto a mano y con sus sacas al hombro. Pero en Ondarreta no hay vides, ni bodegas, sino piedras, muchas piedras. La labor de los recolectores de cascotes ha finalizado tras siete semanas de trabajo. El resultado: 250 toneladas de escombro eliminado de la playa. Según los datos provisionales que maneja Aranzadi, el 32% del total era hormigón de diferentes clases, perteneciente a las construcciones que se han levantado en este arenal en los últimos 140 años.

La falta de entendimiento entre el Ayuntamiento y el Servicio Provincial de Costas a principios de verano sobre la petición para permitir una retirada masiva de piedras dio lugar a una tardía y muy condicionada autorización para eliminar escombro a mano. El Ayuntamiento adjuntó a su petición un estudio de dos especialistas de la Universidad Politécnica de Valencia que avalaba la extracción mecánica de los cascotes de Ondarreta, algo a lo que se negó Costas. Este organismo del Ministerio de Medio Ambiente ha sido tan estricto que incluso obligó a dejar de emplear los rastrillos que utilizaban durante los primeros días los seis operarios contratados. Supervisados por técnicos de Aranzadi y vigilados continuamente por Costas, los trabajadores han ido eliminando de la playa a mano las piezas más evidentes de escombro presentes en la arena.

Las piedras eran metidas en pequeños cestos para su volcado posterior en un vehículo que las sacaba de la playa. Costas impidió el empleo de máquinas despedregadoras, que hubieran sido mucho más efectivas, porque no se podría discriminar la piedra natural de la antrópica y porque este método se llevaría mucha arena de la playa pegada a las piedras. Aranzadi cree que prácticamente la totalidad de las piedras que aparecen en la zona intermareal del centro de Ondarreta es escombro y rechaza que se vaya a perder arena en este proceso. Para demostrarlo, el biólogo Jon Etxezarreta explica que de las piedras extraídas en las últimas semanas y llevadas a la planta de valorización de Ekotrade, en Astigarraga, «se ha logrado recuperar más de una tonelada de arena que hemos devuelto hoy (por ayer) a la playa».

Entre los curiosos escombros que se han extraído en los 36 días de trabajo efectivo realizado por los operarios se encuentran trozos de un salto del campeonato hípico internacional que se organizaba en la playa hace un siglo (1902-11), piezas de mármol rosa pertenecientes al bordillo del paseo de Ondarreta (construido en 1925 y en una segunda fase a partir de 1949), fondeos de hormigón de la red antimedusas utilizada en los años 90 del siglo pasado, bloques de piedra de la antigua cárcel (1888-1949) y, en la última semana, bloques de los mojones de la antigua rampa de entrada a la playa (1925-49).

Aranzadi cree que la mayor parte de los cascotes que ahora afloran en la zona intermareal del centro de la playa pertenecen al relleno de piedras del campo militar de maniobras (1873-25) que ocupó la mitad sur de la playa durante cinco décadas. Esta explanada y el muro de costa construido para defenderla del mar fueron abandonados y sus restos nunca se extrajeron cuando se amplió la playa y se trazó el paseo (1925) tal y como hoy lo conocemos. Los escombros quedaron enterrados por la arena y la dinámica marina los descubre cuando en verano se agrava la inclinación de la playa. Según los datos provisionales, de las 250 toneladas de piedra retiradas de la playa este verano, un tercio (el 32%) corresponde a piezas de diferentes tipos de hormigón. Un 5% de las piedras recogidas son «argamasas de cal hidráulica empleada en las construcciones del siglo XIX» y un 27% son diferentes tipos de hormigón empleados a lo largo del siglo XX.

De las piedras retiradas se han seleccionado muestras para su estudio por el Departamento de Petrología de la UPV. Los resultados se adjuntarán al informe que Aranzadi elabore para Costas dentro de mes y medio. El objetivo es que «el año que viene nos permitan utilizar maquinaría desde el principio».