Diario Vasco

El parking de bicis de Atotxa tendrá zona de reparaciones, inflado y recarga eléctrica

Imagen panorámica del aparcamiento para bicicletas que se habilita en el entresuelo de la estación de autobuses de Atotxa.
Imagen panorámica del aparcamiento para bicicletas que se habilita en el entresuelo de la estación de autobuses de Atotxa.
  • El primer estacionamiento público cerrado, vigilado y de pago abrirá dentro de dos semanas

El aparcamiento de bicicletas de la estación de autobuses abrirá dentro de dos semanas, tendrá espacio para 75 vehículos y contará con un pequeño taller de reparaciones, según explicó ayer la concejala de Movilidad, Pilar Arana.

Será el primer estacionamiento de pago de la ciudad y estará ubicado en el entresuelo de la estación de autobuses, al mismo nivel que el pasadizo subterráneo de Egia, frente al quiosco de prensa. Las obras para habilitar este equipamiento están muy avanzadas y la superficie ya muestra el aspecto que tendrá el parking. El área estará delimitada por una celosía metálica compuesta por círculos de diferentes colores y una puerta que solo podrán franquear los usuarios que se hayan inscrito en el sistema. El Departamento de Movilidad ha querido implantar un área para que los usuarios, bien de la estación de autobuses o de la Estación del Norte, puedan acudir en bici a Atotxa, dejarla estacionada de forma segura y regresar a su casa pedaleando al finalizar la jornada o a su vuelta del viaje que hayan realizado. No es un estacionamiento pensado para dejar la bicicleta sine die, sino para hacer un uso limitado vinculado al transporte y a las necesidades de movilidad del día a día.

Por ello, se ha establecido un sistema de pago blando, que permita aparcar en Atotxa abonando muy poco dinero y evite la tentación de abandonar vehículos durante semanas o meses (si lo hicieran se le cobraría automáticamente al usuario en su número de cuenta la penalización económica prevista). Los abonos mensuales serán de 1, 3 y 6 euros, unas cantidades que se corresponderán con los días seguidos que podrá quedarse aparcada la bici sin aplicar una penalización económica extra al precio del bono. El usuario que opte por el bono de un euro podrá aparcar durante ese mes la bici cuantas veces quiera, pero con un máximo de estancia en el estacionamiento de 24 horas seguidas. A partir de ese periodo se le aplicará un 1 euro más por cada día de más que deje la bici en el parking. Los que opten por el bono de 3 euros solo pagarán ese precio al mes mientras no superen los 3 días de tiempo consecutivo sin sacar la bici de la plaza. Y los que opten por pagar 6 euros al mes, podrán dejarla allí sin penalización hasta 6 días seguidos. El exceso de tiempo de estacionamiento en estos dos últimos bonos se cobrará a 0,5 euros por día de más.

El aparcamiento dispondrá de 75 plazas en dos niveles y las bicicletas no se quedarán enganchadas aunque sus propietarios podrán, si lo desean, poner un candado a las mismas. La concejala de Movilidad, Pilar Arana (PNV), explicó que el aparcamiento contará con alguna novedad, como un pequeño taller de reparaciones. «Los usuarios colocarán la bici en una especie de potro y podrán efectuar pequeñas reparaciones con las herramientas que se habilitarán en este espacio». Un instrumental que estará dispuesto de tal forma que no se pueda sacar del recinto. Este servicio era reclamado, entre otros, por la asociación de ciclistas urbanos Kalapie que veía que un equipamiento de este estilo daría un valor añadido al parking. Habrá también un pequeño espacio para inflar las ruedas, lo que a buen seguro que sacará de un apuro a algún ciclista. El recinto tendrá también dos plazas donde las bicis eléctricas podrán cargar las baterías y además de las plazas de aparcamiento de tamaño normal, existirán dos plazas para bicis grandes o «de tamaño XXL», para vehículos tipo tándem o con remolques.