Diario Vasco

Así será el ensanche de Martutene

El desarrollo residencial de Sarrueta (el fotomontaje muestra el actual Martutene junto al futuro ensanche) obligará a trasladar el actual campo de fútbol a la zona de Zapirain.
El desarrollo residencial de Sarrueta (el fotomontaje muestra el actual Martutene junto al futuro ensanche) obligará a trasladar el actual campo de fútbol a la zona de Zapirain.
  • El Ayuntamiento aprobará la semana que viene de forma inicial el Plan Especial de Sarrueta

  • La margen derecha del río se desarrollará con 604 nuevas viviendas que obligarán a trasladar el campo de fútbol a Zapirain

Las nuevas márgenes del río Urumea, con su ensanchado cauce para evitar inundaciones, están destinadas a acoger el desarrollo residencial de la ciudad. No solo serán las operaciones de Txomin Enea, la futura Ciudad Jardín o Antzita las que materializarán este objetivo. El ensanche proyectado para el barrio Martutene, junto al paseo de Sarrueta, prevé la construcción de 604 nuevas viviendas en la ribera derecha del Urumea. Así se recoge en el Plan Especial que aprobará de forma inicial el Ayuntamiento la semana que viene, un programa residencial que exigirá el traslado del actual campo de fútbol de Martutene a la zona de Zapirain, según explicó el concejal de Urbanismo, Enrique Ramos.

El Plan General de Ordenación Urbana trazó en 2010 por dónde iría el grueso del crecimiento urbanístico de la ciudad, y los trabajos en el Urumea para la defensa de sus márgenes contra las inundaciones (a punto de finalizar la fase I y a las puertas de que el Gobierno Vasco anuncie en los próximos meses su compromiso con la ejecución de la fase II) han puesto las condiciones indispensables para que ello sea posible. Txomin Enea es uno de los ejemplos. El nuevo barrio se construirá junto al río pero a tres metros más de cota y con un parque fluvial inundable que hará de parapeto frente a las crecidas.

Sarrueta también se desarrollará de esta forma, junto a un Urumea que verá doblada su sección en las inmediaciones del nuevo puente de Martutene. El río discurre ya libre de obstáculos hidráulicos, en un cauce recrecido, y con la previsión de que las nuevas urbanizaciones se construyan a mayor cota. Todo ello configura un futuro exento de riesgos de inundaciones.

Traslado de actividades

El nuevo desarrollo residencial exigirá el traslado de actividades industriales que aún persisten en la zona, como el concesionario Vertiz Motor. Otras, como Mecanizados Suguz, ya han abandonado la zona. Ramos explicó que el Plan Especial de Sarrueta ordenará una superficie de 152.332 metros cuadrados, de los que casi 37.000 m2 serán «espacios libres y zonas verdes». De un máximo de 687 nuevas viviendas que se podían edificar, finalmente se construirán 604, de las que 280 (46,35%) tendrán algún tipo de protección pública.

El ámbito dejará sitio para un edificio de equipamiento público de 11.000 m2 junto a una gran plaza, que podría consistir «en una casa de cultura, un auditorio o centro cívico». Y al fondo del ensanche se prevé una parcela de uso escolar donde se podría construir un centro educativo con sus campos deportivos y de recreo. El nuevo barrio contará con 1.300 plazas de aparcamiento (un tercio de las cuales estará en superficie) y estará conectado mediante bidegorris a la red ciclista urbana (contará con 1.262 plazas para estacionar bicicletas). El planeamiento prevé, además, unos 7.000 m2 de suelo terciario que, según explicó Ramos, estará destinado a «comercio de proximidad».

Para dar lugar a este nuevo desarrollo residencial el Ayuntamiento tendrá que hacer frente a realojos y traslados de diferentes actividades. Una de ellas el campo de fútbol, que será reubicado al sur de Martutene en una zona de huertas denominado Zapirain.

«No consume nuevos suelos»

El Plan Especial de Sarrueta (que ordena también los ámbitos de Trinquete, Zapirain y Atorrasagasti) prevé que las indemnizaciones y realojos de las diferentes actividades tengan un coste de unos 18.870.000 euros. La urbanización de la zona exigirá un presupuesto de 13.132.565 euros. El concejal destacó que este desarrollo residencial tiene la virtud de que «no consumirá nuevos suelos, porque actuará sobre superficies ya urbanizadas» que, eso sí, cambiarán de uso y transformarán urbanísticamente el entorno.

La operación no será de hoy para mañana, ya que tardará una década en plasmarse. Ahora hay que elaborar el Programa de Actuación Urbanizadora (PAU), proceder a la reparcelación, gestionar los suelos, acometer la segunda fase de las obras en defensa de las inundaciones, aprobar de forma definitiva el planeamiento, redactar los proyectos de urbanización... Lo que está claro es que Sarrueta se configura como una pieza más del desarrollo de la vega del Urumea donde se construirán 3.000 nuevas viviendas desde Loiola a Martutene pasando por Ciudad Jardín, Txomin Enea y Antzita. Eso sin contar con que los terrenos de los cuarteles militares algún día se conviertan en fruta madura, corran el mismo destino que han seguido las instalaciones militares en otras ciudades y permitan conformar un desarrollo residencial continuo por la vega del río entre Riberas de Loiola y el límite con Astigarraga.