Diario Vasco
La nueva estación y sus andenes vistos desde el colegio La Salle. A la izquierda, las vías provisionales.
La nueva estación y sus andenes vistos desde el colegio La Salle. A la izquierda, las vías provisionales. / A. M.

La estación de Loiola toma forma

  • La nueva parada del Topo en viaducto transformará la calle Urbia con 12.500 m2 de uso peatonal

  • El Ayuntamiento asegura los créditos necesarios para afrontar el coste del 38,4% de la urbanización pactada con Euskal Trenbide Sarea

Es la txanpa final. Solo faltan unos meses para que la nueva estación del Topo de Loiola entre en funcionamiento y ya se ve cómo va tomando cuerpo esta singular parada del Metro de Donostialdea que se construye a modo de puente entre uno y otro lado de la travesía de Loiola. El barrio no sólo contará con un nuevo apeadero sino que disfrutará de una pequeña revolución urbanística al pasar la vieja trinchera a ser un viaducto que dará vida a un nuevo espacio peatonal bajo las vías que acabará con la barrera que ha supuesto el tren entre Ciudad Jardín y Loiola. El gobierno municipal ha asegurado esta semana los créditos necesarios para afrontar la parte de la urbanización que costeará el Ayuntamiento, 1,1 millones de euros que suponen el 38,4% del presupuesto total de esta fase.

Tras años de obras, de parones, de retrasos, de cambios de gobierno, de movilizaciones... los vecinos de Loiola acarician ya la nueva estación del Topo, una pieza más del proyecto del Metro de Donostialdea que permitirá desdoblar las vías y doblar frecuencias, y que el próximo lunes tendrá un nuevo hito con la puesta en funcionamiento de la estación de Altza.

El nuevo apeadero de Loiola tendrá una arquitectura singular respecto a otras paradas del Metro al configurarse como un edificio-puente sobre la travesía, con forma de 'V', y un revestimiento a base de paneles metálicos perforados. En las últimas semanas se han montado las vigas longitudinales que, junto a las transversales, conforman el tablero de la nueva estación. En un mes aproximadamente se completará de colocar este 'esqueleto' metálico hasta las inmediaciones del colegio La Salle y a partir de entonces se iniciará la disposición de la película externa que dotará a la estación de una característica imagen.

Han comenzado también las tareas de excavación y eliminación del antiguo terraplén sobre el que viajaban las vías del tren. La nueva infraestructura vuela a la misma altura, pero no apoyada en una montaña de tierra sino en un viaducto sobre pilares que permiten la liberación del espacio inferior para uso público. Estos pilares tienen una profundidad de entre 30 y 40 metros, distancia a la que se encuentra el estrato rocoso en el que se apoyan. Las excavadoras han iniciado su trabajo desde la estación hacia el río. Cuando hayan vaciado todo esta superficie será el momento de acometer la urbanización pactada entre el Ayuntamiento y el Gobierno Vasco.

22 millones de euros

El conjunto de las obras -construcción de una estación provisional, demolición de la antigua estación, ejecución de la nueva estación, derribo del trazado y la estación provisionales y urbanización- sumará 22,2 millones de euros, de los que 2.222.328 euros se irán para la urbanización de los 12.498 m2 que quedarán bajo las vías. Todos los trabajos los acomete el Gobierno Vasco, pero el convenio firmado con el Ayuntamiento establecen un reparto de los costes de urbanización de un 38,4% para la administración municipal. A estos trabajos se añadió el traslado de la vieja estación de bombeo junto a la antigua estación del topo, una obra de 500.000 euros que se reparten a partes iguales la administración local y la autonómica. De esta forma, el Ayuntamiento debía destinar 1.103.710 euros para afrontar los trabajos, motivo por el cual la Junta de Gobierno aprobó el martes unos créditos de compromiso por este importe con los que salda su aportación al conjunto de la operación.

Para terminar la obra falta finalizar el montaje del viaducto, instalar la señalización, las comunicaciones y la energía para la puesta en servicio de la nueva estación en el primer trimestre de 2017. Igualmente se deberá desmontar y demoler la estructura de la estación provisional, acabar de rematar la fachada de la nueva estación y, finalmente, proceder a terminar de excavar la vieja trinchera bajo el viaducto y urbanizar toda la zona, algo que está previsto finalice en el verano del próximo año, según fuentes de ETS. La nueva estación viaducto habrá hecho realidad el sueño de disponer de una línea férrea permeable, que permita la comunicación peatonal entre Ciudad Jardín y Loiola, mediante la generación de un nuevo espacio con zonas verdes, juegos infantiles, bidegorri y zonas de estancia y disfrute para la ciudadanía.