Diario Vasco

Las mareas de agosto cambiaron el panorama

Las mareas vivas de agosto cambiaron el panorama rocoso de la playa de Ondarreta y las de septiembre podrían tapar hasta final de la temporada las pocas piedras que hoy se ven en la orilla. Pese a la intensiva actuación a mano de los operarios contratados por el Ayuntamiento, el aspecto de la playa se modificó con las mareas del 18-21 del pasado mes. El mar subió a mayor cota y arrastró grandes cantidades de arena de la parte alta de la playa hasta la orilla, lo que permitió cubrir el manto de piedras que había sido evidente desde junio. Este mes el efecto podría acentuarse dado que las mareas vivas de los días 16, 17 y 18 tienen coeficientes muy altos (entre 107 y 111). El mar subirá y bajará veinte centímetros más de lo habitual (4,4 metros entre la pleamar y la bajamar) lo que movilizará grandes volúmenes de arena que, si además hay marejada, pueden terminar de sepultar las piedras por esta temporada. «Pero los cascotes ahí seguirán y si no los quitamos volverán el año que viene».