Diario Vasco

El primer puente curvo

El nuevo puente dispondrá de sendas aceras a cada lado y acabará en una barandilla de cristal.
El nuevo puente dispondrá de sendas aceras a cada lado y acabará en una barandilla de cristal.
  • El paso de Egia a Loiola será renovado para eliminar obstáculos en el Urumea. El Ayuntamiento encarga a LKS el proyecto para renovar el puente Sarasola, que tendrá solo 2 apoyos en el río y dispondrá de doble acera y bidegorri

Egia y Loiola se encontrarán mediante un nuevo puente sobre el Urumea que tendrá un trazado curvo. La ingeniería LKS ha ganado el concurso convocado por el Ayuntamiento y URA, y su diseño supondrá la construcción del primer paso sobre el río en la ciudad con esta característica.

El diseño tiene una cierta similitud, al menos en su estructura, con otro puente que realizó LKS, el puente Lehendakari Agirre (a la altura del hotel Amara Plaza). En este caso la ingeniería vasca ha formado una UTE con otros dos equipos: S.Coop y la ingeniería Zero S.L. La Junta de Gobierno del Ayuntamiento acordó el pasado 12 de diciembre encargar a LKS ingezero la redacción del proyecto de ejecución de esta infraestructura para lo que dispondrá de un plazo de 4 meses, según explicó el concejal de Urbanismo, Ricardo Burutaran.

El puente de Sarasola no es el principal pero sí uno de los obstáculos hidráulicos con los que se encuentra el río a su paso por San Sebastián. Este puente cuenta en la actualidad con siete robustos apoyos sobre el Urumea y su sustitución está prevista en el plan interinstitucional contra las inundaciones. Es uno de los tres puentes que se ha acordado renovar en la ciudad para que no se constituyan en si mísmos en un riesgo en los momentos de crecidas. Los otros dos son el puente de Martutene, cuyo inicio de obras está cercano, y el puente de Portutxo a la altura de Txomin, que se sustituirá cuando se desarrolle urbanísticamente el nuevo barrio.

El futuro puente de Sarasola se construirá unos metros antes que el actual (más cerca de la desembocadura) lo que lo alejará del caserío Astiñene y permitirá mantener el paso actual durante las obras de construcción. Burutaran explicó que las dos características fundamentales son que trazará una curva (será el primero con esta característica en la ciudad) y que «resuelve muy bien con su diseño las circulaciones viarias» ya que evita que los tráficos de Egia a Riberas pasen por la minirotonda ubicada bajo los tableros de la variante.

El puente cambiará totalmente de aspecto y casi doblará su anchura. De los dos carriles actuales y una estrecha acera se pasará a una infraestructura con dos amplias aceras a cada lado (de 3,5 y 2 metros respectivamente), un bidegorri de doble dirección (2,5 metros) y sendos carriles de circulación (3,5 metros cada uno) separados de las aceras por dos estructuras metálicas de medio metro de anchura que albergarán iluminación led. La sección del puente acabará en barandillas de cristal, otra característica que lo acerca estéticamente al diseño del quinto puente.

Burutaran explicó que el gobierno municipal «hará todo lo que esté en su mano para que URA saque a licitación las obras del puente en este 2015», para lo que ya ha reservado en el proyecto de Presupuestos 2015 una cantidad para posibles expropiaciones. El presupuesto de la obra, estimado en 2.742.308 euros, será costeado fundamentalmente por URA, aunque el Ayuntamiento aportará una parte del dinero (por acordar) por las mejoras que incorpora el nuevo puente respecto al actual.