Diario Vasco

Donostia espera aprobar en enero el proyecto de una nueva ordenanza «garantista» de antenas

Antenas en el barrio de Altza.
Antenas en el barrio de Altza. / MICHELENA
  • Desde el Ayuntamiento señalan que la actual ordenanza «se está actualizando para adecuarla a las recomendaciones europeas y establecer así criterios de precaución»

La Junta de Gobierno local de San Sebastián espera aprobar la propuesta de la nueva ordenanza "garantista" de antenas el próximo mes de enero.

El edil de Medio Ambiente, Axier Jaka, y el de Urbanismo, Ricardo Burutaran, han presentado este martes en la capital guipuzcoana los informes técnicos y científicos sobre campos electromagnéticos sobre los que se sustentará la citada ordenanza. Han realizado estos estudios Pedro Costa, ingeniero técnico de telecomunicaciones; José Luis Bardasano, médico y doctor en Biología; y María Jesús Azanza, catedrática de biología y Magnetobiología.

Jaka ha señalado que estos informes son "un paso necesario para poder abordar la actual ordenanza que se está actualizando para adecuarla a las recomendaciones europeas y establecer así criterios de precaución, conocidos como principios 'As Low As Rasonably Achievable, Tan Bajo Como Sea Razonablemente Alcanzable' (ASLARA)".

Burutaran ha recordado que se ha creado un grupo de trabajo conformado por representantes de todos los grupos políticos que ya está trabajando en esa actualización. Costa ha señalado que "se pueden aplicar normativas más garantistas sin ningún problema para el servicio de telecomunicaciones, como se hace en países como Italia, Bélgica, Luxemburgo, y Liechtenstein".

A su juicio, "adaptarse a las recomendaciones europeas supondría un avance cualitativo en la defensa de la salud pública, y no supondría ningún sobrecoste extraordinario". Bardasano ha advertido de que las estaciones base de telefonía móvil "emiten de continuo radiaciones no ionizantes", que "pueden tener efectos para la salud, sobre todo para las personas que residen o están próximas a la fuente de emisión, y principalmente para los menores".

Azanza ha abogado por "establecer umbrales de prevención y reducir los niveles de exposición por un elemental principio de precaución", mientras que Jaka ha concluido que "el resultado unánime de todos estos informes y valoraciones es que advierten sobre los posibles efectos en la salud, principalmente sobre las personas más vulnerables de la ciudad, como son los niños y la conveniencia ineludible de ajustarse en el municipio a los límites de la Recomendación 1815 del Consejo de Europa".

|