Bandera de la Concha

Un segundo de alegría a un lado de la bahía, y pena en la orilla de enfrente

San Juan y San Pedro encarnan las dos caras de la clasificatoria, donde Getaria fue la mejor clasificada del resto de traineras guipuzcoanas

R.M.

Un segundo. Un suspiro. A veces nada apreciable. En muchas regatas si el bote llega un segundo antes o después no cambia demasiado. Sin embargo, ayer esa efímera porción de tiempo llevó a los rosas al abrazo y la felicidad, mientras que a los morados les produjo tristeza y le hizo derramar alguna lágrima.

A un lado de la bahía pasaitarra anoche eran todo parabienes y felicitaciones. Alegría por bogar un año más en La Concha. Al otro lado, las luces se iban apagando porque San Pedro se quedó a un solo segundo de entrar entre los ocho que bogarán en Donostia.

«Es el puesto que nadie quiere», confesó Ibai González nada más bajarse del bote en el muelle donostiarra. El remero sanpedrotarra iba haciéndose pequeño desde sus casi 1,94 de altura al recordar que «encima de que terminas octavo, te quedas fuera por un segundo. La verdad es que es mala suerte».

La Libia era retirada de la mar por una cuadrilla cariacontecida. Uno de los más enfadados era su patrón, Ugaitz Mendizabal, fiel reflejo de la impotencia por quedarse fuera. «Hemos hecho una regata completa y mira, te quedas fuera», confesó el de San Pedro, quien sin embargo reconoció que su entrenador les había felicitado por el trabajo realizado.

«¿Qué ha fallado? No sé qué puede haber sido. Pero nos hemos quedado fuera y esa es la pena», dijo González. San Pedro acreditó un 20:14 que en otras ocasiones hubiera sido suficiente para entrar y dar una alegría a la afición. Sin embargo, los rosas pararon el crono un segundo antes y Pasaia ayer tuvo dos caras.

También con las pulsaciones a tope, Mikel Arostegi, entrenador y remero de la Libia, hablaba con resignación. «Me da mucha pena. Sabíamos que era difícil y al final nos hemos quedado a un segundo. A pesar de que nos hemos quedado fuera estamos contentos, hemos hecho una buena regata y el resultado es bonito».

Arostegi no ocultaba su amargor por ocupar el puesto del que todo el mundo huye en la clasificatoria, pero le dio una lectura positiva. «Está claro, es el puesto que nadie quiere. En mi caso prefiero ser octavo que décimo. Este año no ha podido ser y el próximo esperemos estar dentro», dijo el preparador sanpedrotarra.

Sobre la regata y las vicisitudes que se dieron en la mar, el entrenador de San Pedro comentó que «la clasificatoria entrañaba mucha dificultad por la igualdad existente. Para fuera, la mar exigía mucho y luego, a la vuelta, en popare, que era donde se hacían las diferencias, también hemos ido muy a gusto». El balance de este año 2017 es bueno. «Con este resultado acabamos la temporada, que ha sido muy buena para nosotros. Teníamos ocho bajas respecto al año pasado y nos hemos mantenido en la ACT y casi nos hemos metido en la Concha».

En Getaria, contentos

Más atrás y casi sin opciones llegó Getaria, que fue la quinta trainera guipuzcoana para dar paso algunos puestos más atrás a Zumaia, Zarautz, Hibaika y Mutriku, que cerró la clasificación.

«Estamos contentos porque la cuadrilla respecto a la del año pasado ha tenido muchas bajas y hemos tenido que recurrir a chavales juveniles para completar», significó Gorka Etxeberria, entrenador de Getaria. «Por eso estamos contentos. Siempre quieres más pero hay que ser realistas de que más no se podía hacer».

Lo cierto es que habrá cuatro embarcaciones guipuzcoanas entre las ocho elegidas el próximo domingo. «Lo normal, no ha habido sorpresas. En días como este hace falta mucha fuerza para remar y los siete primeros no han tenido problema en entrar». Etxeberria se lamentó de que la mar no estuviera como el miércoles. «Ahí hubiéramos tenido más opciones».

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