Remo

El remero que quiso jugar a balonmano

Velasco, ayer en Hondarribia con la txapela de Pasaia.
Velasco, ayer en Hondarribia con la txapela de Pasaia. / DE LA HERA

Tras solo cuatro años remando, Xabier Velasco ganó el domingo su primera regata ACT con Hondarribia

OSKAR ORTIZ DE GUINEA

De niño, Xabier Velasco (Irun, 1991) habría soñado emular a Julen Aginagalde y triunfar en el Bidasoa-Irun. Pero la vida moldeó su sueño y el domingo en Pasaia cumplió un nuevo anhelo: ganar una bandera en la ACT. Era un deseo reciente para un remero también tardío. A sus 26 años, lleva solo cuatro remando tras cambiar el parqué de las canchas de balonmano por el agua.

«En juveniles estuve dos temporadas en el Bidasoa-Irun. Jugaba de pivote o de lateral, pero no tuve salida más arriba y aún continué otros dos años más en el Hondarribia», explica Xabier Velasco. Decidió colgar las zapatillas pero no dejar la competición. «El remo siempre fue un deporte seguido en mi familia. Un tío mío, Gotzon Nogales, remó en Donibaneko y de niño hice un curso en la escuela de remo. Al dejar el balonmano pensé que era el momento para probar en la trainera».

LOS DATOS

Natural de
Irun, el pasado día 5 cumplió 26 años.
Jugó a balonmano
en el equipo juvenil del Bidasoa-Irun y luego, ya como sénior, en el Hondarribia.
Cuatro años remando
Tras cumplir tres temporadas en Hondarribia B, debuta esta campaña en el primer equipo.

Recaló en Hondarribia y recibió el 'platanito' de la segunda tripulación, donde se encontró en clara desventaja ante jóvenes remeros forjados en la cantera y en un banco móvil para él desconocido. «Debía formarme y el primer año no remé mucho, pero fui cabezón hasta el último minuto. En el deporte hay que ser constante y no rendirte». Y eso fue lo que hizo. Para ello, debió limar su cuerpo de balonmanista y perder unos cuantos kilos. ¿Cuántos? ¿Seis? «Como si nada. Mido 1,86 o 1,87 y peso 77 o 78 kilos, bastante menos que en el balonmano».

«Remo en Hondarribia y he ganado dos regatas, pero, ¿por eso ya soy un remero? Debo mejorar»

«En la ACT las regatas siguen teniendo cuatro largos y veinte minutos, pero tienen otro nivel»

Tras solo tres campañas en el filial, es el único canterano que esta temporada ha dado el salto a la Ama Guadalupekoa del primer equipo, privilegio que no todos consiguen. «Cuando estás en el segundo bote siempre te preguntas cuándo llegará el momento de dar el salto, que no es fácil porque supone llegar al equipo que había ganado dos ligas seguidas. Y cuando subes, piensas ya en cuándo llegará el momento de ganar una regata», afirma.

Asegura que «las regatas siguen siendo 20 minutos, tres ciabogas y cuatro largos, pero ves que la competición tiene otro nivel. Y para mantenerte tienes que tener mentalidad y estar dispuesto a pelear. Si no me sacrifico y lo hago bien, vendrá otro por detrás».

No ha debido esperar mucho. Debutó en la cuarta jornada de la Liga Eusko Label, en Donostia, y una semana después agitó la Bandera Adegi en Pasaia. «Traer una bandera al pueblo fue muy emocionante. Además, la necesitábamos. La víspera en Santander no es que hiciéramos una mala regata, pero intentamos mantener nuestra remada y vimos que era difícil pelear con Urdaibai y Orio. Pero el domingo fuimos a Pasaia concentrados para hacer nuestro trabajo y pudimos ganar».

Tras desembarcar en Pasai Donibane, Velasco lucía la txapela como ganadores de la regata. Se la cedió el patrón, Ioseba Amunarriz, consciente de que era la primera victoria para el irundarra. «Personalmente, me vino muy bien ganar. Te ves rodeado de tanto remero que ha hecho cosas importantes y piensas 'vale, remo en Hondarribia y he ganado una regata, pero, ¿ya está? ¿Por eso soy remero?'. Aún debo mejorar. Me fijo en todo lo que hacen los compañeros, escucho los consejos y soy cabezón, así que espero progresar. Si copio lo que veo, no me irá mal».

Algo ha debido de ver Mikel Orbañanos, porque dos días después, el martes, lo alineó en un campo de regateo tan técnico como el de Lekeitio y en una cita de campanillas como el Campeonato de Euskadi. «Fue una sorpresa para mí. Pero somos 18 o 19 remeros y tenemos una gran unión y el entrenador da oportunidades a todos», observa.

Aquella ola para Urdaibai...

En Lekeitio, Hondarribia dio un recital en popare pero le faltó la ola que catapultó a Urdaibai. «No le he dado muchas vueltas a lo que sucedió. Lo dimos todo y nos faltó una ola. Veíamos que para fuera nos costaba más, somos una tripulación ligera y Urdaibai abría diferencias, pero a la vuelta íbamos más cómodos. En el segundo largo nos costó recortar la desventaja, pero seguimos centrados en nuestro trabajo y luego ya nos acercamos».

En los últimos metros llegaron a ponerse por delante y, en su caso, vio «la regata ganada a falta de 50 metros. Pero vas dándolo todo con el gancho y no fui consciente de lo que pasó. Luego vi la regata en el vídeo y ves la ola que coge Urdaibai y nosotros no. Tuvieron la suerte de que les llegó la ola y la habilidad para aprovecharla».

Sabe que se van a encontrar con la Bou Bizkaia una y otra vez. Y con Orio. Y con... «Confiamos en nosotros mismos. Si remamos como sabemos, podremos aspirar a todo. En la Liga será importante no fallar, porque los rivales tampoco se van a dejar muchos puntos».

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