Remo

El Nervión desvela las cartas ocultas

Los entrenadores Mikel Arostegi, Jon Salsamendi, Juan Mari Etxabe y Mikel Orbañanos juegan desde hoy sus cartas en la Liga ACT.
Los entrenadores Mikel Arostegi, Jon Salsamendi, Juan Mari Etxabe y Mikel Orbañanos juegan desde hoy sus cartas en la Liga ACT. / ARIZMENDI

Hondarribia y Urdaibai, las dos últimas traineras campeonas ligueras, son favoritas de esta edición, con Orio en la recámara y San Juan en busca de repetir en tanda de honor

OSKAR ORTIZ DE GUINEASAN SEBASTIÁN.

Barajar y jugar. Entrenar y competir. Tras meses repitiendo la rutina como jugadores de mus, ha llegado el momento de que entrenadores y tripulaciones comiencen a mostrar todas sus bazas en el campeonato a 18 partidas que comienza esta tarde (ETB1, 19.00 horas) en Bilbao. Sobre el tapete del Nervión se repartirán las primeras cartas de la decimoquinta edicion de la Liga Eusko Label. Ha llegado el día de envidar y empezar a jugar de verdad. Atrás quedan la pretemporada y las partidas de preparación, y ya no es momento de ir al despiste sin temor a conceder demasiados tantos al contrincante.

En la mesa de la ACT se sientan jugadores de postín. Muchos son rostros conocidos. Por el orden de clasificación en la temporada pasada, prueban fortuna Urdaibai, Hondarribia, Kaiku, San Juan, Orio, Tirán, Astillero, Cabo, Zierbena y San Pedro, más las dos novedades de este año, Ondarroa y Ares, que por primera vez disputan la corona. Cuatro embarcaciones guipuzcoanas, cuatro vizcaínas, tres gallegas y una sola cántabra.

18
jornadas puntuables conforman la XV Liga Eusko Label.
HOY
La VIII Bandera de Bilbao se disputa hoy (19.00 horas, ETB1) en formato de contrarreloj.
MAÑANA
La XVI Bandera Ayuntamiento de Sestao (12.00 horas, ETB1) será en línea en la ría de Portugalete.

Las dos debutantes ocupan las plazas que dejaron vacantes Zumaia y Portugalete. Mientras la Telmo Deun está sabiendo jugar sus menguadas cartas para aguantar en la tanda de honor de la ARC-1, la Jarrillera malvive sin pares ni juego en la primera tanda, demostrando que el remo es presente y tiende a olvidar el pasado reciente. Aquel órdago que un presidente intrépido lanzó hace no mucho ha acabado desplumando a Portugalete.

Aquel rol de nuevo rico, aunque con pasos más pequeños y probablemente de más largo recorrido, lo interpreta en la actualidad Zierbena, claro aspirante a dar un paso más y colarse en la primera mitad de la tabla. El resto de clubes son estructuras con hechuras más encorsetadas. Algunas con poderes, otras con estrecheces. Pero todas de pulsaciones bajas y cabeza asentada. Dos virtudes para jugar al mus sin grandes sobresaltos.

Se acabaron los faroles

La regata bilbaína pone fin a los torneos de exhibición. O de ocultación, más bien, porque en más de uno algún as quedó en la bocamanga del entrenador. Sobre todo en los tableros de nuestras aguas más cercanas: Ondarroa, Mutriku, Lekeitio y Pasai Donibane, las últimas probaturas de las tripulaciones favoritas a la Liga Eusko Label.

En el test más reciente Hondarribia demostró que va bien servida a la grande, a los pares y que lleva buen juego, como en los últimos veranos. Ha batido a Urdaibai en sus dos enfrentamientos: bajo el huracán de Mutriku y en la apacible bahía pasaitarra, donde el último hamarreko estuvo en centésimas. La Bou Bizkaia lleva buenas cartas y va de mano como última campeona. También confía en las suyas Orio, que se dio una alegría en Ondarroa y no estuvo lejos en Pasai Donibane. Quiere volver a repartir juego.

Tras otro invierno difícil, Kaiku, tercera en 2016, ha optado por poner cara de póquer. Incluso, empleando señas falsas esta pretemporada. O su baza es marchita como en Ondarroa o Mutriku, o florece arrasadora como en Lekeitio. Conjugar ambas no garantiza la corona.

San Juan ha estado más escondida, sin más apariciones que en su test, donde se mostró más firme que un año atrás, cuando acabó en la tanda de honor. Ese es el camino. Estas cinco y Zierbena parecen seis apuestas seguras. Los galipos no se han prodigado con la trainera tras su faena triunfal en bateles y trainerillas.

Del resto, la mayoría jugará al mus a la chica, con todos los respetos hacia Tirán y Cabo, de nuevo la gran incógnita. Ambas tripulaciones tienen menos figuras, pero tienen oficio. De él tiró San Pedro el año pasado, y les bastó. Ahora no son menos. Para merma, la de Astillero, que gustó en Pasaia. Ares y Ondarroa se sientan con la ilusión de un novato que no quiere bajarse de la silla.

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