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Amaya Gezala: «Si confías y sabes lo que debes hacer en cada momento llegan las victorias»

Amaya Gezala muestra en el balcón del ayuntamiento de Errenteria la txapela conquistada el martes en Lekeitio. / ARIZMENDI
Amaya Gezala, Ankeko de babor de Hibaika

Tras ganar el martes el Campeonato de Euskadi a San Juan, la remera hondarribiarra transmite el optimismo de Hibaika para el resto del verano

OSKAR ORTIZ DE GUINEASAN SEBASTIÁN.

Amaya Gezala (Hondarribia, 1987) cumple ya su quinta temporada en Hibaika, tras bogar hasta 2012 en Hondarribia. Licenciada en Derecho, es hermana de Estibaliz Gezala, remera de Donostiarra. El martes logró su primer título vasco de traineras, pues ni la Madalen ni la Ama Guadalupekoa lo habían conseguido antes. Curiosamente, en 2008 Hondarribia ganó a Zumaia-Getaria y a Tolosaldea el que debía haber sido el primer campeonato vasco femenino, pero el resultado fue invalidado por un error en la medición del campo de regateo de Lekeitio.

La tripulación de Hibaika se quitó el martes una espina. La que dos días antes les clavó San Juan, que en Pasaia les remontó por solo 26 centésimas. Fue la puntilla a un inicio de verano en el que las errenteriarras habían claudicado ante las bateleras en once de las doce regatas oficiales. Hasta el martes.

- Por fin llegó un gran título.

- Llevábamos varias regatas cada vez más cerca de San Juan, y al final llegó, en mar, y estamos contentas.

- Tras estar todo el verano debajo de San Juan y salir por detrás en Lekeitio, no se rindieron.

- Creo que ahí estuvo la clave. Ellas empezaron más fuertes, nos dijeron hasta cinco segundos por delante, pero poco a poco fuimos recortando las diferencias y llegamos con ellas a la ciaboga, salimos por delante, cogimos la primera ola y ya intentamos coger todas las que pudimos. Lo más importante fue saber dar la vuelta a la situación inicial.

- Cuando en Lekeitio San Juan se les puso a la par en el segundo largo, ¿temieron otra derrota?

- Veíamos que cogían una ola y se acercaban, luego nos íbamos con otra ola... Con una ola se pusieron a la par pero seguimos remando igual, creyendo en nuestra remada.

«Emociona ver a tanta gente de Errenteria con la camiseta de Hibaika; hace tres años era impensable»

«Debemos mejorar para que el triunfo no se decida por centésimas, que suelen favorecer a San Juan»

- ¿Le preocupó el sorteo de calles?

- Te diré la verdad. Ya no le damos importancia a eso. Lo que nosotras decimos es que la calle que nos toque es la mejor, y ya está. En esa calle nos tendremos que apañar (ríe).

- ¿Se quitaron la espina de Pasaia?

- Sí. El domingo fue justo lo contrario. Salimos con la intención de romper la regata, lo logramos, fuimos siempre por delante, pero al final no nos acompañaron las fuerzas.

- El recibimiento en plenas fiestas de Errenteria impresionaba.

- Fue muy, muy bonito. Coincidió que era el último día de las Magdalenas, había mucha gente en la calle, los gigantes, muchos niños... Y tengo que decir que lo que más nos emocionó fue ver a tanta gente de Errenteria con la camiseta de Hibaika por la calle. Hace tres años era impensable. Ver que poco a poco Hibaika Arraun Taldea va calando en el pueblo es algo que nos emociona.

- ¿Una remera de Hondarribia también se emociona en Errenteria?

- ¡Claro! (ríe). En un sitio en el que desde el primer momento te reciben tan bien, te sientes muy a gusto. Estoy muy contenta en Hibaika.

- San Juan venía acumulando victorias pero Hibaika daba la sensación de mantener la cabeza fría y tener confianza. ¿No les pesaba?

- Hemos tenido regatas mejores que otras, pero en general hemos ido muy concentradas. Si sales concentrada y sabes lo que tienes que hacer en cada momento, no tienes margen para dudar. Haces lo que dice el entrenador con toda la confianza, y que salga lo que salga. Así sabes que algún día llegarán las victorias.

- ¿Pero no acusaban que hasta las regatas con final igualado caían del lado del gran rival?

- Ya sabemos el nivel que tiene San Juan. Sabíamos que al principio nos costaría coger su ritmo, sobre todo viendo el gran invierno que hicieron en los botes pequeños. Pero teníamos la confianza de que cada vez estaríamos más cerca y sabemos que aún no hemos dado lo mejor de nosotras. Tenemos margen de mejora, para afinar la técnica, consolidar el bloque... En Lekeitio demostramos que los entrenamientos de la semana sirvieron para fortalecer el bloque. Aún nos falta subir un escalón. Pero supongo que todos los equipos estaremos parecido, tratando de coger nuestro mejor punto.

- En las regatas de mar Hibaika se había mostrado inferior.

- Al menos hasta el Campeonato de Euskadi, sí (ríe). En las regatas anteriores San Juan nos sacaba más distancia en mar que en 'bare'. Pero, como te decía, sabiendo el equipo que tenemos y los problemas que solemos tener en invierno para entrenar, teníamos una gran confianza en ir para arriba. Nos faltaba consolidar el bloque para poder dar lo mejor de nosotras también en la mar.

- ¿Esperaban llegar a finales de julio tan cerca de San Juan viendo su dominio en bateles y trainerillas?

- (Sonríe) Bueno, nosotras hemos centrado el año en la trainera. Toda la temporada de bateles y trainerillas la utilizamos para coger el punto para la trainera, porque los botes cortos te dan otra chispa. Sí parecía que estaban más lejos, pero todos los entrenamientos han ido enfocados a la trainera, sabiendo que íbamos a dar un buen nivel en verano. Lo que no sabíamos es qué nivel darían ellas.

- La derrota de Pasaia debió de escocer, porque de haber ganado les igualaban en la Liga Euskotren.

- Dolió, porque la Liga Euskotren es muy corta y casi no tienes margen de reacción. Si llegamos a haber ganado en Pasaia, estaríamos empatadas. Ahora ellas nos ganan por tres banderas a una y es difícil, aunque el título está en nuestras manos. Quedan cuatro y al menos tenemos que ganar tres. No será fácil viendo el nivel que está dando San Juan, pero vamos a pelear hasta el final.

- ¿Siguen al equipo masculino?

- Sí. Ellos también nos emocionan regata a regata. Están haciendo una gran temporada y van a más. Para Hibaika está siendo un año muy bonito. La Liga ARC-2 es especial, difícil, porque siempre hay algún equipo por encima del resto, como fueron los casos de Trintxerpe hace unos años o luego Castro o los filiales de Hondarribia y San Pedro. Este año San Juan B y Lapurdi están a un gran nivel. La bandera que Hibaika ganó en Sestao fue la recompensa a mucho trabajo. El sábado se quedaron a tres segundos de Lapurdi y seguro que ganan alguna otra regata.

- ¿Queda lejos La Concha?

- El Campeonato de Euskadi nos ha dado mucha moral porque vimos que somos capaces de hacerlo bien en la mar. Queremos seguir por ese camino, entrenando en mar para hacer más bloque cara a septiembre y tratar de mejorar nuestros tiempos.

- Hace hincapié en mejorar...

- Es que no sé cómo lo hacemos, pero cuando ha habido centésimas o finales ajustados, han sido para ellas. Debemos seguir trabajando para subir nuestro nivel y que las regatas no se decidan por centésimas (ríe).

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